La percepción de los hispanos según Pompeyo Trogo
El historiador romano Pompeyo Trogo dejó una reflexión que ha perdurado a lo largo de los siglos: «Los hispanos son muy valientes, pero con un gran defecto: si no tienen un enemigo común, ocupan su tiempo en pelearse entre ellos». Esta afirmación, realizada en el contexto de la expansión romana, sigue generando debate sobre la imagen de los pueblos de la antigua Hispania y su posible relevancia en la actualidad.
Contexto histórico de Pompeyo Trogo
Pompeyo Trogo, originario de la Galia Narbonense, actual sur de Francia, vivió entre finales del siglo I a.C. y principios del siglo I d.C. Su obra más destacada, Historias Filípicas, se proponía narrar la historia de los principales pueblos y reinos de la Antigüedad, distanciándose del enfoque tradicional que se centraba únicamente en Roma.
Legado a través de Justino
A pesar de que el texto original de Trogo se ha perdido, gran parte de su contenido ha llegado hasta el presente gracias al resumen realizado por Marco Juniano Justino. En este compendio se incluye la famosa descripción de los hispanos, que mezcla una admiración por su destreza militar con una crítica a su falta de cohesión política.
La conquista de Hispania y la fragmentación de sus pueblos
La afirmación de Trogo debe situarse en el marco de la conquista romana de Hispania, que se extendió desde el 218 hasta el 19 a.C. Durante este periodo, Roma enfrentó a diversas comunidades como los íberos, celtíberos, lusitanos, vacceos, cántabros y astures. La resistencia de líderes como Viriato y ciudades como Numancia pone de manifiesto el notable espíritu combativo de estos pueblos, reconocido incluso por los cronistas romanos.
Rivalidades y alianzas en Hispania
A pesar de su valentía, las distintas comunidades de Hispania frecuentemente actuaban de manera independiente y competían entre sí. Esta fragmentación fue aprovechada por Roma, que implementó la estrategia del divide et impera (divide y vencerás), forjando alianzas con algunos pueblos para derrotar a otros. No obstante, historiadores destacan que también existieron momentos de cooperación entre las distintas comunidades, lo que complica la visión simplista que sugiere la célebre frase de Trogo.
Según informó un medio, esta reflexión sobre los hispanos continúa siendo objeto de análisis y discusión, tanto en el ámbito académico como en el popular, aludiendo a las dinámicas sociales y políticas que han marcado la historia de la península ibérica.



