Nivel de mortalidad civil en julio
El conflicto en Ucrania ha llevado a un aumento significativo en el número de civiles muertos, alcanzando en julio cifras que no se veían desde mayo de 2022. Según un informe reciente de la ONU, al menos 437 civiles perdieron la vida durante este mes, lo que representa un incremento del 30% en comparación con junio y un 70% más que en el mismo mes del año anterior.
Impacto de los ataques rusos
El informe señala que el aumento de las muertes civiles se debe a un incremento en los ataques aéreos rusos, que incluyeron un número récord de misiles balísticos y de crucero, muchos de los cuales impactaron en la capital, Kiev. La Misión de Observación de los Derechos Humanos en Ucrania (HRMMU) destacó que este mes fue particularmente devastador para la capital, con 54 civiles fallecidos y 202 heridos.
Causas de las muertes civiles
El uso de drones y misiles de largo alcance ha sido identificado como la principal causa de las muertes civiles, representando el 38% del total de víctimas. Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, la ONU ha verificado un total de 16.874 muertes civiles, aunque se considera que esta cifra es inferior a la real debido a la falta de acceso a algunas áreas bajo control ruso.
Reacción de Ucrania y Rusia
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha solicitado a sus aliados más recursos para la defensa antiaérea, centrándose en la necesidad de misiles interceptores avanzados, como los Patriot estadounidenses. En respuesta a los ataques rusos, Ucrania ha intensificado sus propios bombardeos en territorio ruso.
Por su parte, Moscú reportó 79 civiles muertos y 601 heridos en su territorio debido a los ataques ucranianos; sin embargo, la ONU no ha podido verificar de manera independiente estas cifras debido a la falta de información y acceso.
Este contexto subraya la grave situación humanitaria en Ucrania, donde el conflicto se ha intensificado y ha derivado en un alto costo en vidas humanas.
Según informó AFP, el conflicto en Ucrania se ha convertido en el más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con un elevado número de víctimas tanto civiles como militares en ambos bandos.



