Los jóvenes inmigrantes impulsan la tasa de actividad entre extranjeros 13 puntos por encima de la española: el 70% están en disposición de trabajar

Un mercado laboral en crecimiento
Durante el último año, España ha experimentado la creación de más de 510.000 nuevos empleos, de los cuales 388.000 han sido ocupados por inmigrantes. La Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de este año presenta un panorama positivo, con una tasa de desempleo que se sitúa en un 9,87%, el nivel más bajo desde antes de la crisis financiera de 2008. Este contexto refleja la resiliencia del mercado laboral español, que se sostiene en gran medida gracias al aporte de la población extranjera.
Incremento de la tasa de actividad
La tasa de actividad, que mide la proporción de la población en edad de trabajar que está empleada o en búsqueda activa de empleo, ha alcanzado niveles récord en España. Entre abril y junio, se registró un aumento de 272.700 personas en esta categoría, alcanzando un total de 25,27 millones. Este incremento ha sido fundamental para el descenso del desempleo, ya que indica que la economía está en condiciones de absorber un número creciente de trabajadores en lugar de expulsarlos del mercado laboral.
Contribución de los inmigrantes al empleo
De los nuevos activos que se han sumado al mercado laboral, 133.300 son extranjeros. Esta cifra es casi igual al número de españoles que se han incorporado, lo que demuestra que la inmigración juega un papel crucial en la expansión de la población activa. De hecho, cerca de la mitad de los nuevos empleos generados en el último trimestre fueron ocupados por trabajadores foráneos, lo que resalta su importancia en el crecimiento económico.
Críticas a la dependencia de la inmigración
Alberto Nadal, vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular, ha expresado su preocupación por el crecimiento de la economía española, que, según él, se basa en la inmigración y el gasto público en lugar de en un aumento de la productividad. En su opinión, esto no se traduce en una mejora del bienestar de la población, ya que los salarios reales están en declive y los precios continúan en ascenso. Además, advirtió que un crecimiento que depende de la entrada de inmigrantes sin un control adecuado no es sostenible.
Diferencias en la participación laboral
La EPA también revela que la tasa de actividad de los inmigrantes se sitúa en un 69,63%, superando en más de 13 puntos al 56,39% de los españoles. Este fenómeno se debe, en parte, a la diferente estructura demográfica de ambos grupos. La mayoría de los inmigrantes que llegan a España son personas en edad laboral activa, mientras que la población española está envejeciendo, lo que reduce su tasa de actividad. El INE señala que esta diferencia es fundamental para entender la dinámica del mercado laboral actual.
Impacto en el futuro del empleo
El aumento de la población activa, impulsado por la inmigración, está transformando el mercado laboral español. En un contexto de baja natalidad y envejecimiento, la llegada de trabajadores extranjeros no solo llena vacantes en sectores críticos, como la hostelería y la construcción, sino que también sostiene el crecimiento de la población activa. Sin este aporte, el mercado laboral podría enfrentar serias dificultades para mantener el ritmo actual de creación de empleo.
A pesar de las cifras alentadoras, la tarea de reducir el desempleo se vuelve más compleja con la creciente población activa. La EPA indica que, aunque se están creando empleos, también ha aumentado el número de personas que buscan su primer empleo. En conjunto, el desempleo ha disminuido en 106.600 entre los españoles y 106.700 entre los extranjeros, lo que deja un total de 2.495.300 personas desempleadas en el país, según datos de la EPA y el INE.


