Nueva orden de detención contra Evo Morales
La Fiscalía de Bolivia ha emitido el miércoles una nueva orden de captura contra el ex presidente Evo Morales, quien es investigado por presuntos delitos de terrorismo y otros cargos relacionados con las protestas y bloqueos que afectaron al país durante más de 50 días en mayo y junio. Estas manifestaciones, que se oponían al gobierno actual, resultaron en severas interrupciones y una crisis de abastecimiento en varias ciudades, incluyendo La Paz y El Alto.
Antecedentes judiciales de Morales
Evo Morales, quien ocupó la presidencia desde 2006 hasta 2019, ya enfrentaba otra orden de detención debido a su inasistencia a un juicio por un caso de abuso a una menor de 15 años, un asunto que ha generado críticas hacia las autoridades por no hacer cumplir dicha medida. La actual orden de detención fue emitida por el fiscal Brayan Melgar, quien también ha acusado al ex mandatario de instigación pública a delinquir y de fomentar alzamientos armados, lo que representaría una amenaza a la seguridad y soberanía del Estado.
Reacción de Morales y contexto político
En respuesta a estas acusaciones, Morales utilizó su cuenta en la red social X para rechazar las imputaciones y alegar que se trata de una persecución política orquestada por el gobierno. Según sus declaraciones, esta situación intenta desviar la atención de la «profunda crisis económica y social» que enfrenta Bolivia, la cual atribuye a un modelo que, a su juicio, ha fallado en atender las necesidades del pueblo y ha favorecido la corrupción.
Protestas y situación actual en Bolivia
Desde su salida del cargo, Morales ha permanecido en su bastión cocalero en Chapare, evitando enfrentamientos directos con la justicia. El actual presidente, Rodrigo Paz, quien asumió el 8 de noviembre, ha tenido que lidiar con una serie de protestas organizadas por sindicatos campesinos y obreros que demandaban su renuncia. Estas movilizaciones han resultado en más de 15 muertes, principalmente por la falta de atención médica y desabastecimiento de bienes esenciales.
El gobierno de Paz ha responsabilizado a Morales por instigar las protestas, y tras la declaración de un estado de excepción en junio para controlar los bloqueos, el ex presidente llamó a suspender las movilizaciones.
Según informó la prensa local, la situación en Bolivia continúa siendo tensa, con la oposición política y social en aumento.



