Incendios en Castilla y León generan nuevas evacuaciones
Los incendios forestales continúan causando estragos en Castilla y León, obligando a realizar evacuaciones debido al avance de las llamas, el denso humo y las intensas rachas de viento. La situación se agravó el domingo alrededor de las 16:40 horas, cuando se produjo una reactivación significativa en el incendio declarado un día antes en Navas de San Antonio, en la provincia de Segovia.
Evacuaciones preventivas en Los Ángeles de San Rafael y Vegas de Matute
Ante el rápido crecimiento del fuego, que consumía principalmente matorrales y terreno agrícola, se decidió evacuar de forma preventiva a los residentes de las urbanizaciones de Los Ángeles de San Rafael y Vegas de Matute. Esta medida fue confirmada por fuentes del departamento de Medio Ambiente, que señalaron el peligro que representaba la enorme columna de humo y la lluvia de cenizas que acompañaba al incendio.
Condiciones adversas y dificultades operativas
Las condiciones climáticas complicaron aún más la situación, con altas temperaturas y fuertes vientos que impulsaban el fuego. El dispositivo de extinción, que operaba tanto por tierra como por aire, ya había enfrentado reactivaciones durante la noche anterior y en las primeras horas del domingo, aunque lograron estabilizar el perímetro en un principio. Sin embargo, alrededor de las 17:40 horas, el incendio se intensificó, lo que llevó a elevar el Índice Potencial de Riesgo (IGR) a 2, indicando un aumento en la amenaza para la población y las infraestructuras.
Medidas de emergencia y asistencia a evacuados
El Centro de Coordinación de Emergencias (Cecopi) convocó una reunión urgente y determinó la evacuación preventiva de las urbanizaciones afectadas. Se habilitó el pabellón polideportivo de El Espinar como refugio para los evacuados, mientras que la agrupación de voluntarios de Protección Civil se activó para brindar asistencia. Además, el Ayuntamiento suspendió el servicio de transporte público municipal para facilitar el traslado de las personas evacuadas.
Origen del incendio y otros focos activos
El incendio comenzó el sábado a las 16:00 horas, cuando un vehículo se incendiaba en el arcén de la autopista AP-6, propagándose rápidamente a áreas forestales. Este incidente obligó al corte temporal del tráfico en la N-VI y la AP-6, interrumpiendo el paso en dos de las principales vías que conectan la Meseta norte y sur. Además, otro incendio en la localidad de Revenga alcanzó el nivel 1 de riesgo, llevando al cierre total de la carretera N-603 en ambos sentidos.
Problemas de suministro de agua y llamado a la responsabilidad ciudadana
La reactivación del fuego también afectó a los sistemas de bombeo del embalse de Puente Alta, lo que resultó en la interrupción del suministro de agua a El Espinar. Para garantizar el abastecimiento, el Ayuntamiento decidió conectarse al embalse del Vado de las Cabras. En este contexto, se hizo un llamado a la población para moderar el consumo de agua, limitando su uso a lo estrictamente necesario debido a la gravedad de la situación.
Este incendio se suma a otros incidentes similares en la provincia, siendo el segundo que requiere desalojos durante el actual verano, tras un fuego en Brieva que arrasó más de 3.000 hectáreas y forzó la evacuación de ocho localidades el pasado 20 de julio.
Según informó un medio local, la rápida intervención de los servicios de emergencia ha sido crucial para contener la situación, aunque la amenaza persiste debido a las condiciones climáticas adversas.



