Un equipo de arqueólogos ha logrado datar unos restos humanos encontrados en la ermita de San Miguel, ubicada en la Villa de El Toro, Castellón, entre los siglos XV y XVI. Esta investigación, liderada por José Albelda de la empresa Arqueocas, se ha llevado a cabo durante más de dos años, según ha informado el Ayuntamiento local.
El alcalde de El Toro, José Arenes, destacó que el hallazgo se refiere a una muestra de hueso exhumada en 2024, que pertenecía a una mujer fallecida entre los 40 y 50 años. El análisis de esta pieza permitió establecer un rango de fechas para su existencia entre los años 1447 y 1525.
Detalles del hallazgo
El mencionado hueso fue encontrado en un enterramiento doble, situado cerca del altar del presbiterio de la ermita. Los expertos utilizaron análisis de colágeno, aplicando un tratamiento alcalino que ha permitido estimar la probabilidad de la fecha de muerte en un 93,3 por ciento, situándola entre la segunda mitad del siglo XV y la primera del XVI.
Este descubrimiento proporciona a la Villa de El Toro registros más antiguos que los ya documentados en sepulturas cristianas en la fortaleza, incluidas las lápidas de 1578 y 1579 que se conservan en la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. Arenes comentó que este avance histórico «nos aporta luz e información sobre el pasado, permitiéndonos entender quiénes fuimos y cómo vivíamos».
Otros hallazgos significativos
Además de los restos humanos, la investigación ha revelado hallazgos inesperados, como una necrópolis andalusí datada por radiocarbono, considerada la más antigua de la comarca. Este hallazgo subraya la influencia de ocho siglos de presencia musulmana en la región, que ha dejado un impacto cultural y social significativo.
En octubre del año pasado, el equipo de arqueólogos también descubrió nuevos enterramientos en el patio interior del castillo, cerca de la ermita. Estas tumbas se atribuyen a un antiguo cementerio parroquial vinculado a la antigua Iglesia de Santa María, que precedió a la actual ermita. Arenes expresó su compromiso con la investigación continua para profundizar en la historia local y contribuir al conocimiento del pasado.
Según informó el medio local, este esfuerzo arqueológico no solo enriquece el patrimonio histórico de El Toro, sino que también fortalece la identidad cultural de sus habitantes.



