La perspectiva de una cineasta sobre el verano
Isabel Coixet, reconocida historiadora, guionista y directora de cine, comparte su particular visión sobre el verano, una estación que no le resulta del todo placentera. A diferencia de muchos, Coixet prefiere el frío y se muestra crítica con los efectos del teletrabajo en la vida cotidiana. A través de un cuestionario, la cineasta aborda sus recuerdos y sensaciones estivales, destacando la complejidad de esta época del año.
Trayectoria cinematográfica
Coixet es una figura prominente en el panorama del cine español y europeo. Su carrera despegó en 2003 con ‘Mi vida sin mí’, que recibió reconocimiento internacional, seguido de ‘La vida secreta de las palabras’, la cual obtuvo cuatro premios Goya, incluyendo Mejor Película y Mejor Dirección. Desde entonces, su trabajo ha sido incesante, destacando su película ‘La librería’, que también fue galardonada en varias categorías en los Goya.
Reflexiones sobre el ocio y el verano
Durante la conversación, Coixet menciona que el verano para ella empieza cuando se deshace de los calcetines y comienza a disfrutar de los helados. Al ser preguntada sobre el libro que llevaría siempre consigo, opta por ‘En la búsqueda del tiempo perdido’ de Marcel Proust, considerando que refleja mejor la esencia del verano.
Recuerdos y anhelos
La cineasta evoca un recuerdo de su infancia, regresando a una cuneta donde su familia solía parar durante los viajes en coche. A su vez, expresa su deseo de compartir una sobremesa con el artista Jean Cocteau, a quien admira por su creatividad. En cuanto a sus momentos de ocio, Coixet se permite perder el tiempo observando las nubes y los detalles de su entorno.
El impacto del teletrabajo
Coixet también critica la influencia del teletrabajo en su descanso estival, afirmando que ha perjudicado tanto su experiencia vacacional como su tiempo libre. Al respecto, señala que prefiere dejar atrás las videoconferencias y las reuniones grupales durante sus vacaciones, un aspecto que considera esencial para disfrutar plenamente del verano.
Finalmente, la cineasta se muestra nostálgica al recordar un verano en Tokio, a pesar del intenso calor, y concluye que el lujo del verano radica en esos momentos de inactividad en los que no siente culpa por no hacer nada.
Según informó ABC, estas reflexiones de Coixet ofrecen una mirada introspectiva sobre la vida y el ocio en tiempos contemporáneos.



