Incidente en Múnich
La Policía de Múnich recibió múltiples denuncias en la madrugada del miércoles sobre la explosión de artefactos incendiarios lanzados desde un vehículo contra las sedes de las empresas armamentísticas Rohde & Schwarz y Helsing, ubicadas en el distrito de Berg am Laim. Este ataque ha encendido las alarmas sobre un posible sabotaje con motivaciones políticas.
Intervención policial y detenciones
Los primeros agentes en llegar al lugar lograron extinguir uno de los artefactos, mientras que otro, que no detonó, fue desactivado por especialistas de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA). En el marco de la operación, las autoridades arrestaron a dos individuos, una mujer de 28 años y un hombre de 38, ambos de nacionalidad búlgara.
Contexto de amenaza
La BKA de Baviera investiga este incidente como parte de un patrón más amplio de ataques que incluyen dos explosiones ocurridas el mismo día en una estación de tren y en instalaciones eléctricas alemanas. Estos actos han sido relacionados con las recientes declaraciones del presidente ruso, Vladímir Putin, que han incrementado las tensiones en la región.
Vínculos con la inteligencia rusa
Aún no se ha determinado la autoría de los ataques, pero la inteligencia alemana sospecha de la implicación de «agentes desechables rusos» que operan en Alemania. Según Konstantinos Tsetsos, de la Universidad de las Fuerzas Armadas Federales en Múnich, estos agentes son a menudo criminales menores reclutados con facilidad y utilizados para espiar, cometer sabotajes e impulsar desinformación.
Impacto en el sector de defensa
Las empresas atacadas son significativas en el sector de defensa europeo. Helsing GmbH, fundada en 2021, se especializa en sistemas de defensa basados en inteligencia artificial, mientras que el Grupo Rohde & Schwarz se dedica a la producción de sistemas de comunicación para el gobierno y las Fuerzas Armadas alemanas. Este tipo de ataques pone en riesgo la seguridad de las instalaciones que apoyan a Ucrania en medio del conflicto con Rusia.
Reacciones y medidas de seguridad
Las autoridades de otros países europeos, como Dinamarca, también han detectado planes de sabotaje dirigidos a empresas de defensa que colaboran con Ucrania. Emil Graesholm, jefe de contrainteligencia de la agencia PET de Dinamarca, confirmó los preparativos para ataques en su territorio.
Consecuencias y respuesta alemana
Los ataques híbridos han llevado a Alemania a replantear su apoyo militar a Ucrania, intensificando su colaboración en inteligencia y operaciones. En este contexto, el inspector del Ejército alemán, Christian Freuding, ha instado a acelerar las reformas en la Bundeswehr para mejorar sus capacidades defensivas ante la creciente amenaza, señalando que el enemigo no espera y que la situación requiere atención urgente.
Según informes, la Fiscalía también investiga posibles conexiones entre los sospechosos del ataque en Múnich y otros incidentes relacionados en Polonia y Serbia, lo que sugiere una red más amplia de actividades delictivas vinculadas a la agresividad rusa en Europa.



