Hallazgo significativo en Libisosa
Héctor Uroz, director de las excavaciones en Libisosa, Lezuza (Albacete), ha anunciado el descubrimiento de una escultura ibérica que se considera única. Se trata de una cabeza de piedra que, según los expertos, formó parte de un monumento funerario hace más de dos mil años y posteriormente fue reutilizada en la construcción de un granero romano conocido como ‘horreum’.
Contexto arqueológico
Las excavaciones en el yacimiento, que comenzaron a finales de los años 90, han revelado fragmentos arquitectónicos y esculturas de épocas ibéricas y romanas. Sin embargo, el hallazgo de esta cabeza, que representa a un adolescente de la élite ibérica, es considerado el más notable hasta la fecha. Uroz señala que el descubrimiento es un «hallazgo extraordinario» por su singularidad y el contexto geográfico de la región, donde las esculturas ibéricas son escasas.
Características de la escultura
A pesar de que la figura carece de su rostro, presumiblemente destruido, la escultura muestra un peinado elaborado, lo que permite a los expertos inferir que representa a un joven. La catedrática Teresa Chapa, especialista en prehistoria, destaca la calidad de la talla y su relevancia en el contexto del arte ibérico, subrayando que «hay mucha destrucción de escultura» en esta tradición, lo que hace que este hallazgo sea aún más significativo.
Comparaciones y análisis
Existen pocos ejemplos de esculturas en bulto redondo en el ámbito ibérico que puedan compararse con el hallazgo de Libisosa. Uroz menciona una cabeza juvenil encontrada en la necrópolis de El Cigarralejo en Murcia, aunque resalta que el paralelo más cercano sería la figura del jinete de la necrópolis de Los Villares, actualmente exhibida en el Museo de Albacete. Este descubrimiento sugiere la existencia de un arte ibérico de gran calidad que podría haber sido utilizado por la aristocracia local para reforzar su poder.
Implicaciones para futuras excavaciones
Uroz considera que la escultura puede ser «una llave» que abra nuevas posibilidades para la investigación en el parque arqueológico de Libisosa, sugiriendo que una necrópolis ibérica aún no descubierta podría estar en las cercanías. La similitud con otros hallazgos de la región podría establecer un patrón sobre la importancia de Libisosa en la época ibérica y romana.
Uso posterior en la época romana
Durante la dominación romana, la escultura perdió su valor original y fue integrada en el muro de un granero construido bajo el mandato de Augusto. Esta práctica de reutilizar elementos escultóricos en nuevas construcciones era común, como se evidencia en otros yacimientos históricos como La Alcudia de Elche, donde se han encontrado fragmentos de esculturas integrados en el pavimento urbano.
Descubrimientos recientes en el yacimiento
La cabeza del joven ibero fue descubierta en 2025 durante las excavaciones en la intersección entre el decumano, la calle principal romana, y el acceso al foro. Además, se ha identificado una escalinata monumental que complementa la estructura del área excavada, revelando más detalles sobre la compleja historia de Libisosa. Aunque actualmente la localidad se encuentra a unos 40 kilómetros de la autovía más cercana, en la antigüedad era un punto clave de la Vía Heraclea, que conectaba diversas regiones de la península ibérica.
Según informó el medio, el yacimiento ha sido objeto de atención por su riqueza arqueológica, con contextos ibéricos finales que son considerados sin parangón en la región, reafirmando el apodo de «Pompeya ibérica» que se le ha otorgado a Libisosa por su preservación histórica.



