Orden de exclusión en el informe
El general Antonio Peláez, responsable de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, ordenó la eliminación de cualquier mención a Marruecos en el informe sobre la masiva entrada de inmigrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Esta decisión se tomó tras una reunión con el director adjunto operativo de la Guardia Civil, Manuel Llamas.
Implicaciones de la decisión
Fuentes internas de la Guardia Civil confirmaron a EL ESPAÑOL que Peláez instruyó de forma directa a los encargados de redactar el documento a excluir información sobre la participación de agentes marroquíes y sobre alertas de inteligencia que se habían recibido antes de los acontecimientos. A diferencia de la Guardia Civil, la Policía Nacional incluyó en su informe evidencias y fotografías que demostraban la coordinación de gendarmes marroquíes en la entrada de inmigrantes.
Contexto de la reunión
La reunión en la que se dio esta orden tuvo lugar después de que se conociera públicamente el informe elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional. Este informe revelaba indicios de un “guiado activo” por parte de agentes marroquíes durante la entrada de más de 70.000 migrantes a Ceuta. En el momento de la reunión, el informe de la Guardia Civil aún no había sido firmado.
Reacciones internas
La decisión de Peláez generó comentarios entre los miembros de la unidad, quienes se sorprendieron ante la instrucción de omitir información que ya habían recabado. Muchos de los agentes habían observado la presencia de agentes de inteligencia marroquí en la zona de la entrada, lo que quedó fuera del informe final. También se suprimieron datos de inteligencia que indicaban una posible “entrada masiva” antes de los hechos.
Comparación con el informe de la Policía Nacional
El informe de la Policía Nacional, entregado a la juez María Tardón, incluyó 32 fotografías de presuntos agentes marroquíes, tanto uniformados como de paisano, coordinando a los inmigrantes. Esta información contrastaba con el documento de la Guardia Civil, que finalmente se presentó con solo cinco páginas y sin las referencias a Marruecos que habían sido discutidas anteriormente.
Reunión con el DAO
Posteriormente a la reunión con los responsables de la unidad, Peláez se reunió con Manuel Llamas en la Dirección General de la Guardia Civil. Según las fuentes, el objetivo de este encuentro fue recibir instrucciones sobre cómo debía ser redactado el informe para la magistrada. Al regresar, Peláez comunicó a su equipo que todo estaba “controlado” y que se habían recibido “instrucciones políticas” que llevaron a modificar el contenido del informe.
Esta situación ha generado preocupación entre los agentes de la Guardia Civil, quienes han expresado su inquietud ante lo que consideran un intento de manipulación de la información. Según los testimonios, el informe final no reflejó adecuadamente la realidad de los hechos ocurridos en Ceuta.
Según informó EL ESPAÑOL, la intervención de altos mandos en la redacción del informe ha suscitado un debate sobre la independencia de las fuerzas de seguridad y su capacidad para informar sobre situaciones críticas sin influencias externas.



