Funeral con honores en Belgrado
Este lunes, Serbia llevó a cabo un funeral con honores militares para Ratko Mladić, un exgeneral serbobosnio condenado por genocidio y crímenes de guerra durante el conflicto en Bosnia y Herzegovina. La ceremonia, que tuvo lugar en Belgrado, atrajo a miles de personas, incluidos altos funcionarios del Gobierno y figuras políticas, lo que ha suscitado críticas internacionales por la glorificación de un individuo condenado por delitos tan graves.
Apoyo logístico estatal al homenaje
El entierro fue respaldado logísticamente por el Gobierno serbio, que ofreció transporte gratuito a los asistentes que querían rendir homenaje a Mladić. El presidente serbio, Aleksandar Vučić, había prometido «todo tipo de apoyo logístico» para el evento, que comenzó con una ceremonia en la iglesia de San Lucas, oficiada por el patriarca Porfirio de la Iglesia Ortodoxa Serbia. Durante la ceremonia, Porfirio declaró que el nombre de Mladić «permanecerá profundamente entretejido en la memoria y las oraciones de la gran mayoría de nuestro pueblo ortodoxo serbio».
Presencia de autoridades y críticas internacionales
Entre los asistentes se encontraban miembros del gabinete de Vučić, como el ministro de Defensa, Bratislav Gašić, y el ministro de Justicia, Nenad Vujić, así como el expresidente de la República Srpska, Milorad Dodik. La ausencia del presidente Vučić, quien se encontraba en una reunión con un dignatario uzbeko, no disminuyó las críticas hacia él. El ministro de Asuntos Exteriores de Bosnia y Herzegovina, Elmedin Konaković, afirmó: «Todos sabemos muy bien que él es el organizador, el ejecutor y personalmente la persona más responsable».
Reacciones de analistas y la comunidad internacional
Analistas y expertos en conflictos de los Balcanes expresaron su preocupación por la glorificación de Mladić. Adi Ćerimagić, de la Iniciativa Europea de Estabilidad, comentó que Vučić ve a Mladić como un héroe que merece el reconocimiento que recibió. Por su parte, la investigadora Jovana Kolarić enfatizó que el uso de instituciones estatales para construir una narrativa de héroes es una práctica del Partido Progresista Serbio desde su llegada al poder.
Entierro y homenajes posteriores
Mladić fue enterrado en el cementerio de Topčider, junto a su hija Ana, quien se suicidó en 1994. Durante la ceremonia, se realizó una salva de tres disparos en su honor. Su hijo, Darko Mladić, agradeció a los asistentes y proclamó que su padre fue un héroe, recibiendo el apoyo de la multitud.
El pasado fin de semana, los aficionados del Estrella Roja de Belgrado también rindieron homenaje a Mladić durante un partido contra el Partizán, al desplegar un tifo con su imagen y un mensaje que hacía referencia a Srebrenica, donde se perpetraron crímenes de guerra bajo su mando.
Reacciones en Europa
Las escenas del funeral han provocado una alarma en Bruselas, con la Unión Europea y varios países vecinos condenando el homenaje. Consideran que la glorificación de criminales de guerra y la negación del genocidio son contrarias a los valores europeos fundamentales.
Ratko Mladić, quien falleció el 27 de agosto en un hospital de La Haya mientras cumplía una condena a cadena perpetua, fue uno de los principales responsables de la masacre de Srebrenica, donde se asesinaron a aproximadamente 8.000 hombres y niños musulmanes en julio de 1995, así como del sitio de Sarajevo, que resultó en la muerte de 10.000 personas.
Según informó [medio], el evento ha reavivado tensiones en la región y ha puesto de manifiesto las divisiones existentes en la sociedad serbia respecto a su legado.



