Preparativos ante el riesgo de lluvias torrenciales
El Ayuntamiento de Alicante ha adelantado un mes el inicio de la limpieza y desbroce de sus barrancos y cauces, comenzando a principios de agosto. Esta decisión se toma en previsión de posibles lluvias torrenciales que podrían ocurrir entre la última semana de agosto y principios de septiembre, similares a las que ocurrieron en la trágica riada del 29 de octubre de 2024 en Valencia. Los trabajos han comenzado en el barranco de Aguamarga, conocido por su repentina crecida durante la riada de octubre de 1982.
Historia de inundaciones en Alicante
La riada de 1982 no fue un evento aislado para la ciudad, ya que las inundaciones se registraron los días 19 y 20 de octubre, coincidiendo con la ruptura de la presa de Tous, lo que generó devastadoras inundaciones en la Comunidad Valenciana. Alicante también sufrió otros episodios de inundación, como el ocurrido en 1987, antes de que se implementaran obras definitivas para el control de estas situaciones. Actualmente, la ciudad y sus playas cuentan con canalizaciones subterráneas diseñadas para mitigar el impacto de futuras inundaciones.
Detalles de la limpieza en el barranco de Aguamarga
Según ha indicado el concejal Rafael Alemañ, las labores de limpieza se están llevando a cabo en el tramo urbano del barranco de Aguamarga, abarcando un recorrido de 800 metros hacia el interior desde la primera línea. Para realizar esta intervención, el Ayuntamiento de Alicante ha obtenido los permisos necesarios de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), similar a las acciones que se han realizado en los barrancos del Júcar y el Turia en Valencia.
Planificación de futuras tareas de limpieza
Las tareas de limpieza y desbroce se extenderán durante tres semanas y, a principios de septiembre, se iniciarán trabajos en el barranco de Juncaret-Orgegia, otro de los cauces que se desbordó en la riada de 1982. Este barranco, actualmente encauzado desde su desembocadura en la playa de La Albufereta hasta más allá del caserío de Santa Faz, es conocido por ser el final de una de las peregrinaciones más importantes de España.
Con estas actuaciones, el Ayuntamiento de Alicante busca mantener su programación de limpieza de barrancos de titularidad municipal, que incluye intervenciones semestrales en periodos de riesgo de lluvias intensas, así como acciones puntuales cuando los técnicos lo consideren necesario para asegurar el adecuado estado de los cauces.
Según informó el Ayuntamiento, estas medidas son fundamentales para mejorar la evacuación del agua en momentos críticos y evitar la acumulación que podría causar daños significativos.



