Presión sobre Gianni Infantino
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, enfrenta un creciente desafío institucional a menos de un año de las elecciones para su reelección. Este lunes, UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y Concacaf emitieron un comunicado conjunto que critica la gestión del organismo internacional, particularmente en relación a una propuesta fallida que buscaba abrir la inversión privada en las principales competiciones de la FIFA, incluido el Mundial.
Críticas a la gestión de la FIFA
A pesar de no solicitar cambios en la asignación de plazas para los mundiales ni en la ampliación de competiciones, las tres confederaciones apuntan a la falta de transparencia y a un modelo de gobernanza que, según afirman, debería servir al fútbol en lugar de controlarlo. El enfoque principal de su mensaje es la necesidad de recuperar la «integridad» institucional en la FIFA.
Este comunicado surge tras la revelación de la FIFA a sus vicepresidentes y a las 211 federaciones que la componen, donde se reconocían errores en la gestión de la propuesta comercial, aunque se atribuía la situación a problemas de comunicación. UEFA, AFC y Concacaf desestiman esta explicación, argumentando que la falta de criterio y transparencia ha sido evidente desde el inicio del proceso.
Controversia sobre el proyecto de inversión
La polémica se origina en el plan denominado FIFA Forward Enterprise, que contemplaba permitir que hasta el 20% de una filial que gestionaría el Mundial y otras competiciones fuera adquirida por inversores privados. Este proyecto, que se valoró en 20.000 millones de dólares, fue retirado a finales de julio debido a la oposición de varias confederaciones que hicieron imposible alcanzar el consenso necesario.
Infantino había enfatizado que el proyecto avanzaría únicamente con el apoyo mayoritario y tras un diálogo adecuado con las distintas partes interesadas. Sin embargo, la cancelación del mismo no ha resuelto el conflicto en torno a la gestión de la FIFA.
Demandas de investigación externa
El comunicado de las confederaciones también exige una investigación externa sobre el manejo de la situación, argumentando que una revisión interna no es suficiente. Solicitan que esta investigación sea llevada a cabo por un ente completamente independiente, sin vínculos con la administración o los empleados de la FIFA. Asimismo, piden que se conserve toda la documentación relacionada con este asunto.
Implicaciones políticas y futuras elecciones
La crítica se extiende a las reuniones internas de la FIFA durante la crisis, donde solo un dirigente elegido participó en una reunión clave, mientras que los miembros del Consejo y las federaciones no fueron convocados. Esta falta de inclusión ha intensificado las dudas sobre la rendición de cuentas en el organismo que rige el fútbol mundial.
La alianza entre UEFA, AFC y Concacaf representa una mayoría significativa dentro de la FIFA, sumando un total de 136 federaciones de las 211 que componen el organismo, lo que les otorga una ventaja en cualquier votación futura. Aunque no se ha formalizado una candidatura alternativa ni un bloque electoral, la postura conjunta podría tener consecuencias en el Congreso de marzo de 2027 en Rabat, Marruecos.
El comunicado, aunque no exige explícitamente la dimisión de Infantino, deja claro que el liderazgo en el fútbol debe enfocarse en el servicio al deporte y no en la acumulación de poder. La FIFA, por su parte, continúa defendiendo que Infantino cuenta con el mandato de las federaciones y que cualquier proceso electoral debe respetar sus estatutos. No obstante, la declaración conjunta de las tres confederaciones transforma el debate sobre la gobernanza en una seria advertencia electoral.
Según informó Europa Press, este conflicto podría tener un impacto significativo en la estructura de poder de la FIFA en el futuro cercano.



