Certificación del Boeing 737 MAX 7
La Administración Federal de Aviación (FAA) ha otorgado la certificación al Boeing 737 MAX 7, la versión más pequeña de la familia MAX de aviones de pasillo único. Este anuncio, realizado por las autoridades estadounidenses, se produce más de ocho años después del vuelo inaugural de la aeronave.
Proceso de aprobación prolongado
La certificación ha sido resultado de un proceso que se extendió considerablemente, en parte debido a la implementación de nuevos requisitos legislativos tras los accidentes mortales de 2018 y 2019. Según la FAA, la aprobación representa «años de trabajo constante para resolver complejas cuestiones técnicas» y realizar un exhaustivo análisis del diseño del avión y su seguridad.
Historia de retrasos y pruebas exhaustivas
Boeing había planeado iniciar las entregas del 737 MAX 7 en 2019, pero dicho cronograma se vio afectado por los dos accidentes fatales y un incidente casi catastrófico de Alaska Airlines en enero de 2024, donde un panel del fuselaje se desprendió en pleno vuelo. Para obtener la certificación, la compañía completó 441 pruebas de vuelo, acumulando un total de 686 horas de vuelo de pruebas.
Problemas técnicos y responsabilidad de Boeing
Uno de los factores que contribuyó a los accidentes del MAX fue el mal diseño del sistema antideslizamiento conocido como Sistema de Aumento de las Características de Maniobra (MCAS). Este sistema se activó de manera incorrecta, lo que impidió a los pilotos recuperar el control de los aviones. La fiscalía estadounidense acusó a Boeing de haber engañado a los reguladores sobre el MCAS, lo que resultó en su omisión en los manuales y materiales de formación de los pilotos.
Expectativas de producción y futuro de Boeing
Con esta certificación, Boeing espera reiniciar su producción del MAX, que ha estado limitada tras los problemas de seguridad. Además, se anticipa que la compañía obtenga la certificación para el 737 MAX 10, el modelo más grande de la serie, que tiene capacidad para 230 pasajeros. La FAA ha revisado recientemente un sensor de ángulo de ataque mejorado, tras los defectos que contribuyeron a los accidentes anteriores.
El director ejecutivo de Boeing, Kelly Ortberg, quien asumió el cargo en agosto de 2024, ha destacado la importancia del cumplimiento de los controles de calidad. La FAA ha aprobado aumentos en la producción del MAX, que pasará de 38 a 42 aviones y luego a 47. Ortberg mencionó que se requieren «unos meses de estabilización» al alcanzar la producción de 47 para optimizar la cadena de suministro.
En julio, Boeing inauguró una nueva línea de producción en Everett, Washington, con el objetivo de alcanzar una producción de 52 aviones al mes. Aumentar la producción es esencial para que la compañía logre su objetivo de generar un flujo de caja libre anual de 10.000 millones de dólares, después de un periodo de resultados financieros insatisfactorios.
Según informó [medio], esta certificación marca un hito significativo para Boeing, que ha enfrentado desafíos importantes en los últimos años debido a problemas de seguridad en sus aeronaves.



