Controles fronterizos en Italia
El Gobierno español ha solicitado este viernes a Italia que elimine los controles fronterizos instaurados recientemente en respuesta a la crisis migratoria en Ceuta. En caso de que no se produzca esta rectificación, España ha advertido que tomará medidas «proporcionales» para salvaguardar los intereses y la dignidad de sus ciudadanos, según un comunicado oficial.
Origen de la decisión española
Esta solicitud se produce tras la reintroducción por parte de Italia de controles fronterizos desde el 1 de agosto, motivada por la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta desde Marruecos. El Ejecutivo español considera que esta medida se tomó sin previo aviso y de forma unilateral, argumentando que no se ajusta a los principios del Código de Fronteras Schengen ni a la realidad de la situación.
Contexto migratorio
El Gobierno español ha aclarado que los migrantes que ingresaron de forma irregular a Ceuta la semana pasada no pueden acceder libremente al espacio Schengen, dado que la ciudad autónoma cuenta con un régimen especial. Además, la mayoría de estos migrantes ya ha sido devuelta a Marruecos. Según datos de Frontex, Italia ha registrado en los últimos años el mayor número de cruces irregulares en la Unión Europea, cifras que incluso han llegado a duplicar las de España.
Reclamos a Italia
El comunicado también recuerda que desde 2022 Italia no ha cumplido con el Reglamento de Dublín, lo que ha incrementado la presión migratoria sobre otros Estados miembros. El Gobierno español califica la medida italiana como «injusta» y «discriminatoria» hacia los ciudadanos españoles, instando a Italia a que restablezca la normalidad en las fronteras y trate a los españoles como a cualquier otro ciudadano europeo.
Posibles acciones futuras
El comunicado concluye con un mensaje de esperanza por una pronta solución, enfatizando la importancia del entendimiento entre naciones y el interés común de sus poblaciones, en lugar de fomentar divisiones por motivos internos. «Confiamos en que el europeísmo, el sentido común y la buena fe se impongan», destaca el Gobierno español.
Según informó el medio, esta situación refleja una tensión creciente en las relaciones bilaterales entre España e Italia en el ámbito de la gestión migratoria.



