Plan de venta del Mundial por parte de la FIFA
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, continúa adelante con su controversial estrategia de vender una parte del Mundial de fútbol a inversores privados, a pesar de las críticas que ha recibido. En una reciente declaración, Infantino destacó que esta propuesta representa una “oportunidad” y no una obligación, y que el proceso requerirá la aprobación de la mayoría de las 211 Asociaciones Miembro de la FIFA. Según el mandatario, este enfoque podría contribuir significativamente al desarrollo del fútbol en todo el mundo.
Involucramiento de Donald Trump y su círculo cercano
La propuesta de Infantino ha generado interés en círculos cercanos a Donald Trump, expresidente de Estados Unidos. Se ha confirmado que Josh Kushner, hermano de Jared Kushner y yerno de Trump, será el encargado de buscar inversores para adquirir el 20% del torneo internacional por 4.200 millones de dólares. Kushner, fundador de la firma de capital de riesgo Thrive Capital, tiene un historial de inversiones exitosas en empresas como Instagram y es copropietario de los San Francisco Giants, un equipo de béisbol de la MLB.
Relación entre Infantino y Trump
La relación entre Infantino y Trump se remonta a 2018, cuando Estados Unidos, junto a México y Canadá, fue designado como sede del Mundial de 2026. Desde entonces, ambos han mantenido un vínculo cercano, con Infantino calificando a Trump como su «gran amigo» en eventos como el Foro Económico de Davos. Sin embargo, la relación ha pasado por altibajos, especialmente tras la llegada de Joe Biden a la presidencia, aunque el regreso de Trump a la política en 2024 ha reavivado su complicidad.
Controversias y críticas
La cercanía entre Infantino y Trump ha levantado suspicacias, y recientemente se ha informado sobre un posible conflicto de intereses relacionado con un incidente en el Mundial. El jugador estadounidense Folarin Balogun recibió una tarjeta roja en un partido, y se reveló que Infantino y Trump habían conversado sobre el tema, resultando en una decisión de la FIFA que revocó la sanción. Esta situación ha llevado a políticos opositores a Trump a solicitar una investigación sobre la influencia de la FIFA en la administración del expresidente durante el torneo.
Según informes, la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes de EE. UU. está examinando las interacciones entre Infantino y Trump, así como las implicaciones de sus acciones en el contexto del Mundial. La controversia ha puesto en tela de juicio la integridad del evento y ha suscitado un debate sobre el papel de la FIFA en la política internacional.
Esta situación ilustra cómo el fútbol y la política pueden entrelazarse, planteando preguntas sobre el futuro de eventos deportivos en un entorno de influencias cruzadas y poderosos intereses económicos.



