Acercamiento entre Teherán y Mascate
Irán y Omán se encuentran en la fase final de un acuerdo para gestionar el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, un paso que refleja años de cooperación entre ambos países. Sin embargo, esta colaboración no implica un retorno a la normalidad en la vía marítima, dado que Teherán continúa presentando exigencias a Washington tras el fracaso del memorando de entendimiento que buscaba abordar las principales dificultades en la región.
Nuevo corredor marítimo y el papel de Estados Unidos
Las autoridades iraníes han confirmado la creación de un nuevo corredor marítimo, lo que evidencia la creciente influencia de Irán y Omán en la zona, así como la evidente reducción de la presencia estadounidense. Este acuerdo establece que los buques que se dirijan al Golfo Pérsico utilizarán un canal controlado por Irán, mientras que aquellos que salgan del Estrecho navegarán por un canal cercano a las aguas de Omán, lo que permitirá mantener la comunicación con Teherán. Se trata de un arreglo temporal que incluirá el cobro de «tasas de servicio» para cubrir costos de seguridad y medio ambiente, cuyos ingresos serán repartidos entre ambos países. Kazem Gharibabadi, viceministro de Exteriores iraní, enfatizó que el acuerdo debe ser exclusivo entre Irán y Omán, sin derechos para otros países.
Contexto histórico y futuro del tráfico marítimo
Gharibabadi recordó que, antes del actual conflicto, el tráfico marítimo solo se realizaba a través de aguas territoriales de Omán, un acuerdo que se estableció antes de la Revolución Islámica de 1979. La nueva disposición busca rectificar lo que Irán considera un desequilibrio histórico en la gestión del Estrecho. El viceministro también advirtió que en caso de escalada de tensiones, Irán podría cerrar la vía marítima. Aunque se han recibido señales de que Estados Unidos está dispuesto a retomar sus compromisos, Gharibabadi se mostró cauteloso, sugiriendo que es necesario evitar caer en un ciclo de enfrentamientos.
Reacciones de Estados Unidos sobre el acuerdo
El presidente estadounidense, Donald Trump, indicó que se están llevando a cabo «seminegociaciones» con Irán, pero el régimen persa continúa exigiendo el cumplimiento del memorando de entendimiento, así como compensaciones económicas por los efectos del conflicto. Según filtraciones de funcionarios estadounidenses, Trump está considerando diferentes opciones para restablecer el tráfico marítimo, incluyendo la posibilidad de renunciar a un acuerdo nuclear si se logra una normalización en Ormuz.
El papel mediador de Omán en la región
El acercamiento entre Irán y Omán se ha facilitado por la política de neutralidad activa que Mascate ha mantenido en los conflictos regionales. Omán ha actuado como mediador en diversas disputas, incluyendo el acuerdo nuclear de 2015 y el acercamiento entre Arabia Saudita e Irán en 2023. A pesar de las tensiones con Estados Unidos, que ha amenazado a Omán por su interacción con Teherán, el país ha logrado mantener una relación cordial con la República Islámica. Las exportaciones desde los puertos omaníes han aumentado un 117% desde el inicio del conflicto en febrero de 2026, lo que refuerza la posición estratégica de Omán en la región.
Consecuencias del memorando de entendimiento fallido
Las negociaciones actuales se producen tras la ruptura del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre Washington y Teherán, que preveía la apertura del Estrecho durante 60 días. Este acuerdo se desmoronó debido a desacuerdos sobre las rutas marítimas, particularmente después de que Irán atacara varios buques que utilizaron una ruta aprobada por la ONU y respaldada por Estados Unidos.
Según informó [medio], la situación sigue siendo tensa y en constante evolución, con el papel de Omán como mediador en el centro de las conversaciones entre Irán y Estados Unidos.



