Condiciones para la retirada de Israel
La Junta de Paz para Gaza, impulsada por Donald Trump, ha establecido que la retirada total de las fuerzas israelíes del enclave palestino está sujeta a la entrega de todas las armas por parte de Hamás. Este acuerdo fue comunicado tras una reunión en Jerusalén entre el alto representante de la Junta, Nickolay Mladenov, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Supervisión del proceso
El proceso de retirada estará supervisado por la Fuerza Internacional de Estabilización y un Comité de Verificación, según lo estipulado en el acuerdo de paz de 20 puntos firmado en octubre. En un comunicado, la Junta de Paz enfatizó que la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) más allá de la Línea Amarilla solo se llevará a cabo una vez que Hamás haya completado el desarme, un compromiso que el grupo ha asumido ante los mediadores.
Demandas de Hamás
Hamás, por su parte, ha exigido la reconstrucción de Gaza, el derecho a la autodeterminación y la creación de un Estado palestino independiente como condiciones del acuerdo. Sin embargo, Israel ha planteado objeciones, señalando la falta de disposiciones para la destrucción de las armas incautadas y la participación de Catar y Turquía en el proceso de verificación. Además, el Gobierno israelí ha solicitado asegurarse de que sus tropas mantengan libertad de acción en las áreas que se transfieran a la Fuerza Internacional de Estabilización.
Reacción de los actores involucrados
El presidente estadounidense anunció a través de su plataforma Truth Social que se había alcanzado un acuerdo «histórico» con Hamás para la incautación de sus armas. Aunque el movimiento confirmó la noticia, dejó claro que no actuará hasta que las tropas israelíes hayan iniciado su retirada completa. Mladenov, en un mensaje a través de la red social X, describió la situación como un «trabajo lento, minucioso y técnico», y no ocultó que el proceso sería complicado.
Conflictos en Gaza
Recientemente, Mladenov condenó un ataque aéreo israelí que resultó en la muerte de 18 palestinos, resaltando que tales acciones podrían poner en peligro el acuerdo de desarme. A pesar de estas tensiones, el ministro de Energía israelí, Eli Cohen, reafirmó que las FDI continuarían con su campaña de bombardeos en Gaza, que ha dejado al menos 1.230 palestinos muertos desde la firma del alto el fuego en octubre.
Según informó el diario Haaretz, las objeciones de Israel están centradas en la falta de garantías sobre la destrucción de las armas de Hamás y las implicaciones de la participación de actores regionales en el proceso de verificación.



