La ciudad autónoma de Ceuta ha vivido una noche tumultuosa, con la entrada de aproximadamente 50.000 migrantes procedentes de Marruecos. A pesar de la notable presencia de tropas del Ejército y de la Guardia Civil en la frontera, no se registraron intervenciones por parte de las fuerzas del orden durante este periodo crítico.
El Gobierno español informó que, a primera hora de la tarde del viernes, 48.300 de los migrantes ya habían regresado a Marruecos, y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, comunicó en sus redes sociales que «la práctica totalidad» de los que cruzaron la frontera ya se encontraba de vuelta en su país.
Escenas de caos en la ciudad
Durante la madrugada, se observaron escenas caóticas en Ceuta, donde muchos migrantes pasaron la noche en parques, bancos y gasolineras. Algunos de ellos, visiblemente confundidos, preguntaban si realmente estaban en España y no podían creer la facilidad con la que habían logrado ingresar al territorio español, a pesar del fuerte despliegue de seguridad.
Entre los migrantes, un joven expresó su amor por Marruecos, pero también su deseo de que su país «cambie». A medida que avanzaban hacia el centro de la ciudad, otros comenzaron a saltar muros de considerable altura, buscando el camino hacia un futuro incierto.
Condiciones precarias y necesidad de asistencia
Cientos de menores también se encontraron en la misma situación, durmiendo en el suelo en condiciones precarias. Un niño de 13 años, que llegó con amigos, preguntó desesperadamente cuándo recibirían comida o agua. «Quiero ser español», afirmó, reflejando el deseo de muchos de esos menores de encontrar una mejor vida lejos de la pobreza en Marruecos.
En medio de esta crisis, se reportaron casos de robos y altercados en la ciudad, aunque no hay confirmaciones oficiales al respecto. Muchos migrantes deambulaban por Ceuta, buscando cargar sus teléfonos, comprar alimentos o cambiar dirhams a euros. Algunos presentaban heridas visibles, resultado del difícil trayecto que habían recorrido.
Incidentes en la frontera y esfuerzos de rescate
Desde las colinas cercanas a la frontera, se observaron nubes de humo en territorio marroquí, donde se registraron altercados y la quema de vehículos. La Guardia Civil, además, ha recuperado los cuerpos de 19 migrantes que murieron mientras intentaban nadar hacia la ciudad. Equipos de buzos continuaron buscando más fallecidos a primera hora del viernes, en un intento de rescatar a aquellos que no lograron alcanzar la costa ceutí.
Este episodio resalta la complejidad de la situación migratoria en la región y la necesidad de abordar de manera efectiva las causas subyacentes de la migración masiva.
Según informó EL MUNDO, la situación en Ceuta sigue siendo crítica y requiere atención inmediata por parte de las autoridades competentes.



