El mediofondista español Moha Attaoui, originario de Torrelavega, finalizó en tercera posición en la final de los 800 metros del Campeonato Europeo celebrado en Birmingham, lo que representa una disminución respecto a su medalla de plata obtenida en Roma hace dos años. En una carrera que se caracterizó por un ritmo lento, Attaoui no pudo mostrar su habitual capacidad para acelerar en los momentos decisivos, quedando detrás del irlandés Mark English y del croata Marino Bloudek.
A pesar de su talento y su historia de éxitos, Attaoui no pudo replicar su estrategia habitual de esperar en las posiciones traseras para luego lanzar su sprint final. En esta ocasión, el atleta tomó la iniciativa y lideró la carrera en sus inicios, pero cedió ante Bloudek y terminó tercero en la recta final. Su compañero y amigo David Barroso, quien participaba en su primera final internacional, concluyó en la cuarta posición.
Un invierno complicado y la presión del oro
El deportista de 25 años, nacido en Marruecos, había enfrentado un invierno complicado, marcado por problemas de salud y la pérdida de su abuelo, lo que influyó en su preparación para el campeonato. En sus propias palabras, describió esos meses como «unos meses de mierda», pero se mostró decidido a demostrar su valía al representar a España. «Cuando me pongo la camiseta de España… Esto va para todos los que han dudado de mí», comentó antes de la competencia, aunque el oro que tanto anhelaba no se materializó.
La final de Birmingham se presentó como una oportunidad favorable para Attaoui, especialmente tras la baja del local Max Burgin por lesión. Sin embargo, el irlandés Mark English destacó al establecer un nuevo récord europeo con un tiempo de 1:43,49, superando el registro anterior que había permanecido vigente desde 1978.
El papel de David Barroso
El cuarto lugar de Barroso también fue notable, dado que mostró una progresión a lo largo de la carrera, aunque no logró encontrar los espacios necesarios para posicionarse en el podio. Su desempeño fue considerado positivo, especialmente tras su reciente triunfo en el campeonato de España en Málaga.
La medalla de bronce de Attaoui, aunque significativa, dejó un sabor agridulce, especialmente en comparación con sus logros anteriores en competiciones internacionales. La presión de las expectativas y el deseo de alcanzar el oro continúan siendo un motivador clave en su carrera.
Según informó la prensa, la actuación de Attaoui y Barroso contribuyó a que España obtuviera su segunda medalla en este campeonato, tras el éxito de Marta García en la misma competición.



