Cambio en la política de vacunación
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el lunes una orden ejecutiva que altera significativamente la política federal respecto a las vacunas infantiles. Esta decisión surge en un contexto de creciente preocupación por el aumento de diagnósticos de autismo en niños, una vinculación que Trump y sus colaboradores han planteado, a pesar de que la evidencia científica no respalda esta relación.
Nuevas recomendaciones de vacunación
La nueva orden representa el cambio más importante en las recomendaciones de vacunación en varias décadas, promoviendo un calendario con menos vacunas sugeridas para los niños. Esta iniciativa, impulsada también por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., otorga mayor autonomía a los padres en la toma de decisiones sobre la salud de sus hijos y propone un mayor intervalo entre las dosis. Kennedy, que se muestra escéptico respecto a las vacunas, no se define como tal.
Justificaciones de la administración
Trump justificó su cambio de enfoque argumentando que Estados Unidos ha estado recomendando un número excesivo de vacunas en comparación con otros países. Aseguró que algunos niños reciben hasta 72 dosis a lo largo de su infancia. «Mi administración reconoce, con efecto inmediato, unas recomendaciones basadas en solo 11 vacunas esenciales contra enfermedades graves», afirmó el presidente.
Modificaciones específicas en el calendario
El antiguo calendario de vacunación en EE.UU. podía incluir hasta 72 dosis, considerando todas las vacunas recomendadas. En contraste, el calendario de vacunación en España es más limitado y agrupa varias inmunizaciones en vacunas combinadas. Trump propuso que la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) se administre en tres inyecciones separadas en lugar de una sola, y también eliminó la recomendación de otras vacunas como la hepatitis B y la covid-19 para todos los niños.
Reacción de los expertos
La comunidad médica ha expresado su preocupación ante este cambio. Los pediatras han defendido que el calendario actual es seguro y que la administración de múltiples vacunas en una sola consulta no incrementa los riesgos para los niños. Además, la competencia sobre las vacunas obligatorias para la asistencia escolar recae principalmente en los estados, lo que podría generar discrepancias en la aplicación de estas nuevas directrices entre estados republicanos y demócratas.
Próximos pasos de la administración
Trump ha dado un plazo de 90 días al departamento de Sanidad para que revise el orden y el momento en que los niños deben recibir sus vacunas. También ha solicitado investigar alternativas al aluminio utilizado en algunas vacunas. La orden se enmarca en un contexto de intentos previos de modificar el calendario de vacunación, que habían sido bloqueados por un juez federal.
Según informó la agencia de noticias, la nueva medida podría abrir un nuevo conflicto entre la Administración Trump y la comunidad médica, que considera que el actual calendario de vacunación es seguro y eficaz. La discusión en torno a la relación entre las vacunas y el autismo sigue siendo un tema controversial, rechazado por la mayoría de las investigaciones científicas.



