Un legado histórico transformado en un oasis de lujo
En el corazón de la localidad vallisoletana de Sardón de Duero, la Abadía de Santa María de Retuerta, fundada en 1146, ha evolucionado en un exclusivo destino turístico. Enrique Valero, al frente desde 2009, ha llevado a cabo una transformación que ha convertido este histórico enclave en un referente del lujo contemporáneo, a pesar de las dudas iniciales sobre su visión.
Un lugar con historia y tradición vinícola
La abadía, que se erige junto a una curva del río Duero, es conocida por su rica historia vitivinícola. Originalmente, los monjes premostratenses cultivaban vino blanco con cepas traídas de Borgoña, produciendo en 1504 más de 80.000 cántaros, equivalentes a aproximadamente 1,2 millones de litros. Sin embargo, la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX llevó al abandono del monasterio, que sobrevivió gracias a los labriegos locales.
Un hotel y una bodega de prestigio
Hoy, la Abadía Retuerta alberga un hotel de alto nivel, LeDomaine, y un restaurante, Refectorio, que cuenta con una estrella Michelin. La propiedad también incluye un spa subterráneo y una cripta que conserva una colección de más de 8.000 botellas de vino de todas las añadas desde 1995. Este enfoque integral busca crear un destino turístico en lugar de limitarse a ser una simple bodega.
Una estrategia de exclusividad
Valero, con una formación en Derecho y un MBA, ha optado por no aumentar la producción de vino, a diferencia de muchos competidores. En 2008, tomó la controvertida decisión de reducir la producción en un 60%, priorizando la calidad sobre el volumen. Esta estrategia, aunque inicialmente criticada, ha demostrado ser rentable, permitiendo a la empresa alcanzar una facturación de 17,8 millones de euros y un EBITDA de 3,5 millones, con un crecimiento anual cercano al 8%.
Colaboraciones y eventos de renombre
A lo largo de los años, Abadía Retuerta ha atraído la atención internacional, siendo el escenario de eventos de alto perfil, como la boda de Stella del Carmen, hija del actor Antonio Banderas. La propiedad ha sido elegida por personalidades de renombre, incluidos hijos del expresidente estadounidense Barack Obama, destacando su atractivo como un destino exclusivo y tranquilo.
El futuro de Abadía Retuerta
La farmacéutica suiza Novartis, que adquirió la finca de manera accidental, apoya la filosofía de Valero. La meta es un crecimiento del 60% en los próximos cuatro o cinco años, sin necesidad de adquirir nuevas bodegas o abrir más hoteles. El enfoque se basa en aumentar el valor añadido y continuar construyendo una marca sólida y reconocida.
Abadía Retuerta se presenta, por tanto, como un modelo de gestión que combina la tradición vitivinícola con un enfoque contemporáneo en el turismo de lujo, marcando un camino a seguir en el sector.



