Medidas más estrictas para reducir la violencia en los estadios
La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha decidido implementar un endurecimiento de las medidas de seguridad en los estadios de fútbol de Primera, Segunda y Primera Federación. Estas nuevas regulaciones se centran principalmente en el consumo de alcohol y el funcionamiento de las gradas de animación, áreas que han presentado problemas recurrentes en las últimas temporadas.
Controles de alcoholemia y sanciones económicas
Con el objetivo de mitigar las conductas violentas en los recintos deportivos, Antiviolencia ha establecido que tanto el Sevilla FC como el Real Betis deberán cumplir rigurosamente con estas nuevas directrices. Las infracciones pueden resultar en un incremento en las sanciones para los aficionados que no respeten las normas.
Una de las modificaciones más relevantes se refiere al consumo de alcohol dentro de los estadios. Antiviolencia ha considerado la posibilidad de realizar controles de alcoholemia a los aficionados, aunque su aplicación será selectiva y no generalizada. Estos controles se llevarán a cabo principalmente en partidos catalogados como de alto riesgo, como los derbis, siempre que así lo determinen las autoridades pertinentes. Este sistema ya fue utilizado en algunos encuentros de playoffs de la temporada anterior.
Las sanciones económicas también se han intensificado. Los aficionados que den positivo en los controles de alcoholemia podrían enfrentarse a multas que oscilan entre 3.000 y 10.000 euros. Además, los clubes tendrán que ejercer un control más estricto sobre sus puntos de venta, ya que la venta de bebidas alcohólicas sin autorización puede acarrear multas de 5.000 a 50.000 euros. Asimismo, la penalización por introducir alcohol en el estadio se ha incrementado de 8.000 a 15.000 euros.
Regulaciones sobre gradas de animación y conductas prohibidas
Las gradas de animación estarán bajo un escrutinio más riguroso, afectando directamente a los grupos de aficionados Biris Norte del Sevilla y Supporters Gol Sur del Betis. Una de las novedades incluye la restricción en el uso de megáfonos, permitiendo solo uno por estadio, cuyo uso deberá ser autorizado y registrado por el club, así como por la Policía Nacional. Las sanciones también se aplicarán si se permiten cánticos o mensajes que inciten al odio, a la homofobia o que hagan referencia a temas políticos o religiosos. Insultar a los árbitros puede resultar en una multa de 5.000 euros y hasta 12 meses de prohibición de acceso a los estadios, responsabilidad que recaerá sobre el encargado del megáfono si es identificado por agentes de paisano.
Además, se establecerán restricciones para los elementos visuales en las gradas. Las pancartas deberán cumplir con dimensiones específicas y contar con un certificado de seguridad, mientras que los tifos deberán ser comunicados y aprobados con antelación por los clubes y la Policía Nacional.
Consecuencias adicionales por conductas inapropiadas
La normativa también ha aumentado las penalizaciones por otras infracciones en los estadios. Lanzar objetos al campo puede llevar a multas de 4.000 euros y a la prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo durante un año. Negarse a identificarse ante las autoridades puede conllevar las mismas sanciones. Además, los clubes podrían enfrentar penalizaciones económicas y el cierre parcial de sus estadios.
Los clubes sevillanos han sido informados de estas nuevas medidas en las últimas semanas por parte de la Policía Nacional, dado que tanto el Sevilla como el Betis son de los equipos más fiscalizados en España por Antiviolencia, acumulando frecuentemente sanciones y expedientes de la Comisión. Recientemente, los derbis programados para el 30 de noviembre y el 1 de marzo han sido catalogados como de alto riesgo.
Por ejemplo, en un informe reciente se propuso la clausura del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán durante un mes y una multa de 120.000 euros al Sevilla por incidentes ocurridos en un partido anterior. Las sanciones han sido resultado de la exhibición de pancartas incitadoras al odio y el lanzamiento de objetos durante los encuentros, así como la aparición de bengalas en las gradas, elementos que representan un grave riesgo para la seguridad en los estadios. Según informó [medio]…



