Advertencias en el recorrido turístico
Durante los recorridos en los autobuses turísticos de Barcelona, los guías realizan advertencias como «¡Por favor, no se levanten mientras atravesamos el túnel, ni suban los brazos!» Esta frase, aunque puede parecer inusual, sugiere que ha habido incidentes previos. Sin embargo, no se menciona la necesidad de una advertencia más pertinente: evitar levantarse en el barrio del Eixample, donde las ramas de los árboles pueden acercarse peligrosamente a los pasajeros.
Historia y evolución del servicio
Desde su inicio el 25 de junio de 1987, el autobús turístico ha evolucionado significativamente. Inicialmente contaba con solo dos vehículos Pegaso de una planta, limitados al verano, pero actualmente dispone de una flota de 65 autobuses y dos rutas diferenciadas, norte y sur, con frecuencias regulares. Esto plantea preguntas sobre su relevancia actual y el perfil de sus usuarios.
Perfil de los turistas
Katy, una mujer de 65 años procedente de Brisbane, Australia, es un ejemplo de los turistas que optan por este servicio. Ella y su esposo decidieron utilizar el autobús turístico durante su corta estancia en la ciudad, ya que les permite maximizar su tiempo sin perderse los principales puntos de interés. «Si fuéramos por nuestra cuenta, acabaríamos perdidos y cansados», comenta mientras escucha explicaciones en varios idiomas a través de unos auriculares.
Experiencias a bordo
La grabación de la guía, aunque a veces desincronizada con los puntos de interés, se considera una anécdota menor para muchos turistas que perciben el autobús más como un medio de transporte que como una herramienta educativa. Josep, un guía con cinco años de experiencia, señala que, aunque la mayoría de los pasajeros son amables, a menudo están desorientados, llegando a preguntar por lugares que están fuera de su itinerario, como la Alhambra o el Santiago Bernabéu.
Un público variado y desafíos logísticos
El público que utiliza estos autobuses es diverso, predominando parejas mayores y familias. Vicent, otro guía, menciona que hay cada vez menos jóvenes entre los pasajeros. La dinámica familiar puede ser complicada, como lo demuestra un niño que llama repetidamente a su padre, quien está alejado en el autobús. Las anécdotas son frecuentes, y los guías también deben lidiar con problemas como mareos y la pérdida de billetes, lo que complica aún más la experiencia de los visitantes.
Impacto de la pandemia y futuro del servicio
El modelo ‘hop on/hop off’ ha perdurado, pero la industria del bus turístico enfrenta desafíos significativos. Desde la pandemia, los hábitos de los turistas han cambiado, lo que ha resultado en una disminución constante de usuarios, con una caída estimada entre el 5 y 7 por ciento. En 2019, más de 4 millones de pasajeros utilizaron este servicio, mientras que las proyecciones para 2025 indican que la cifra podría bajar a 2,7 millones, un millón menos que en 2023, cuando se registraron 3,7 millones de usuarios.
Competencia en el mercado
A pesar de la caída en la demanda, el modelo ‘hop on/hop off’ sigue siendo popular. Sin embargo, la competencia entre dos empresas que ofrecen servicios similares y precios unificados también influye en los resultados del sector. La situación actual plantea retos que deberán ser abordados para revitalizar el interés en este icónico medio de transporte turístico en Barcelona.
Según informó ABC Cultural, el futuro del bus turístico en Barcelona dependerá de cómo se adapten a los cambios en el comportamiento de los turistas y la competencia en el mercado.



