Respaldo a la responsabilidad individual
La Conferencia Anual de Seguridad de la UEFA, celebrada en Madrid esta semana, ha mostrado su apoyo a la recomendación del Consejo de Europa de restringir las sanciones colectivas dirigidas a los aficionados visitantes. Esta medida busca que las acciones destinadas a prevenir la violencia y otros comportamientos inapropiados se enfoquen en los individuos responsables en lugar de castigar a grupos enteros.
Enfoque en la seguridad y la participación
Durante el evento, se trató la importancia de facilitar la presencia de los seguidores visitantes en los partidos y se promovió el enfoque del Consejo de Europa en cuanto a la protección y seguridad en el fútbol, en línea con lo establecido en el Convenio de Saint-Denis de octubre de 2025. Según informó la UEFA, los representantes del ámbito futbolístico europeo coincidieron en que es fundamental priorizar la responsabilidad individual, lo que favorecería tanto la justicia como la proporcionalidad en las medidas de seguridad.
Condiciones excepcionales para sanciones colectivas
Los participantes en la conferencia coincidieron en que las sanciones colectivas no deben ser la norma ante situaciones de seguridad. En su lugar, estas deberían ser consideradas únicamente en circunstancias excepcionales, cuando existan pruebas claras y objetivas que demuestren que no hay medidas menos restrictivas capaces de mitigar riesgos significativos para la seguridad o el orden público.
Principios de necesidad y proporcionalidad
La UEFA enfatizó que la aplicación de sanciones debe adherirse a los principios de necesidad y proporcionalidad. En un comunicado, la organización instó a que todas las partes involucradas sean integradas en el proceso de toma de decisiones y que la información relativa a la asistencia de aficionados se comunique de manera clara y con antelación, facilitando así la toma de decisiones informadas por parte de los seguidores.
Compromiso con un entorno seguro
Finalmente, los actores del fútbol europeo reiteraron su compromiso de colaborar con las autoridades públicas para asegurar que el deporte se mantenga como un espacio seguro, protegido, inclusivo y acogedor para todos los aficionados. Este enfoque busca fomentar relaciones constructivas entre las autoridades y los diferentes actores del fútbol.



