El Ejército de Estados Unidos informó la noche del martes que Irán lanzó varios misiles desde su territorio hacia las fuerzas estadounidenses en Oriente Próximo, incluyendo una instalación en Jordania. Según el Mando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM), el ataque ocurrió a las 17:45 horas de la costa este de EE.UU. (23:45 horas en España) y se trató de un intento de ataque sorpresa.
El CENTCOM aseguró que todos los misiles fueron interceptados con éxito y que las fuerzas estadounidenses se mantienen en un estado de alta alerta. Este incidente coincide con una serie de ataques recientes que han llevado a las Fuerzas Armadas de Arabia Saudí a llevar a cabo una ofensiva contra milicias proiraníes en Irak. Riad también informó que había interceptado varios drones dirigidos hacia instalaciones petroleras en el este del país.
Operaciones conjuntas entre EE.UU. y Arabia Saudí
El Mando Central de EE.UU. y el Ejército saudí llevaron a cabo ataques precisos en Irak, dirigidos contra terroristas alineados con Irán, quienes, según informes, habían recibido órdenes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica para atacar fuerzas estadounidenses y la infraestructura energética de Arabia Saudí. Los ataques, realizados por aviones de combate de ambos países, se centraron en múltiples instalaciones logísticas y de armamento de estos grupos en el este de Irak.
Washington justificó estas acciones como una respuesta a más de 30 ataques aéreos con drones llevados a cabo por la Guardia Revolucionaria en los últimos tres días. “Los ataques injustificados contra las fuerzas estadounidenses no tuvieron éxito”, afirmó el Mando Central, instando a la Guardia Revolucionaria y a sus aliados a cesar los ataques para evitar represalias militares por parte de EE.UU.
Contexto de los ataques
El Ejército estadounidense estimó que entre febrero y abril de 2026, hubo más de 600 intentos de ataque contra ciudadanos e instalaciones estadounidenses por parte de milicias terroristas aliadas con Irán en Irak. Por su parte, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudí mencionó que sus ataques fueron «selectivos y precisos», dirigidos a objetivos de milicias proiraníes en Irak, que han estado vinculadas a ataques anteriores contra las instalaciones petroleras del reino.
Según información de varias fuentes, estas acciones marcan un aumento en las tensiones en la región, donde las fuerzas estadounidenses y saudíes están en constante alerta ante la actividad de las milicias vinculadas a Irán.



