El ex primer ministro chino Zhu Rongji ha fallecido a los 97 años, según han confirmado medios oficiales. Las causas de su muerte se atribuyen a una «enfermedad», aunque no se han proporcionado más detalles al respecto.
Un líder clave en la economía global
Zhu Rongji fue una figura central en el proceso de integración de China en la economía mundial tras la ‘Reforma y Apertura’ impulsada por Deng Xiaoping. Su liderazgo fue fundamental para el ingreso de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001, un acontecimiento que consolidó el crecimiento económico del país.
Desempeñó el cargo de primer ministro desde 1998 hasta 2003, durante la presidencia de Jiang Zemin. Durante su mandato, se centró en combatir la corrupción y en la modernización de las empresas estatales, dos de los desafíos más significativos de su tiempo. Anteriormente, también jugó un papel importante en la respuesta a la crisis financiera asiática.
Un legado en la política china
Los logros de Zhu, junto a su carisma y perspicacia, lo convirtieron en una figura respetada tanto en el ámbito nacional como internacional, representando una era de prosperidad y cooperación. Su fallecimiento también simboliza el fin de un periodo, marcado por crecientes tensiones geopolíticas y el cambio en la política exterior de Estados Unidos.
Nacido en 1928 en Changsha, Hunan, Zhu tuvo una infancia complicada. Quedó huérfano a una edad temprana y fue criado por sus tíos. A pesar de estas dificultades, su desempeño académico le permitió ingresar a la Universidad Tsinghua en Pekín, donde se graduó en ingeniería eléctrica en 1951.
Trayectoria política y económica
Tras la proclamación de la República Popular China en 1949 por Mao Zedong, Zhu se unió al Partido Comunista Chino (PCCh). Sin embargo, su carrera se vio interrumpida en varias ocasiones debido a la represión política. Fue denunciado como «derechista» en 1958 y sufrió persecuciones durante la Revolución Cultural. Su ascenso en el partido comenzó con la llegada de Deng Xiaoping y las reformas económicas.
Zhu ocupó diversos cargos, incluyendo la alcaldía de Shanghái en 1987, viceprimer ministro en 1991 y gobernador del Banco Popular de China en 1993. Su relación cercana con Jiang Zemin le hizo el candidato ideal para suceder a Li Peng como primer ministro. Se retiró de la política tras el XVI Congreso del Partido, que llevó a Hu Jintao al poder.
Reconocimiento y legado
El obituario publicado por la agencia de noticias Xinhua destaca a Zhu como un «excelente miembro del Partido» y un «estadista destacado». Su última aparición pública fue en 2018, cuando se reunió con miembros del Consejo Asesor de la Facultad de Economía de la Universidad Tsinghua.
El fallecimiento de Zhu también subraya la consolidación del poder de Xi Jinping, en un contexto donde figuras como Jiang Zemin y Li Keqiang han desaparecido, dejando a Xi como el líder indiscutible del país. En contraste con el estilo de Zhu, que abogaba por la honestidad y la funcionalidad en el servicio público, Xi ha concentrado el poder en su figura, redefiniendo la política china contemporánea.
Según informó [medio], Zhu Rongji deseaba ser recordado como un «funcionario honrado, no un corrupto», lo que refleja su enfoque ético hacia la política.



