El próximo 12 de agosto, España presenciará un eclipse solar total, el primero visible en la península ibérica desde 1912. Ante este evento astronómico, la Real Sociedad Canina de España (RSCE) ha emitido recomendaciones para los propietarios de perros, quienes pueden estar preocupados por cómo sus mascotas reaccionarán ante la repentina oscuridad y el ambiente de expectación que rodea al fenómeno.
Recomendaciones para la observación del eclipse
La RSCE advierte que no es recomendable colocar gafas de eclipse en los perros ni forzarlos a mirar directamente al sol. La Comisión Científica de la organización subraya que los perros no suelen mirar al sol por su propia voluntad. El verdadero peligro radica en situaciones donde se les sujeta la cabeza para tomar fotografías o se les colocan gafas que no están diseñadas para ellos.
Las gafas certificadas para observar el eclipse, que se distribuirán en diferentes puntos de España, están elaboradas para el uso humano y podrían resultar incómodas para un perro. Esto podría llevar al animal a morderlas o, incluso, a tragarse alguna parte.
Factores de estrés para las mascotas
La RSCE indica que, en general, los perros son más susceptibles a alteraciones en su entorno, como el ruido, la presencia de multitudes y los cambios en su rutina diaria, que a la oscuridad provocada por el eclipse. Para los animales más ansiosos, la repentina falta de luz puede ser desconcertante.
Este eclipse no es un evento aislado, sino que marca el inicio del llamado Trío Ibérico, que incluye tres eclipses consecutivos programados para 2026, 2027 y 2028, lo que posiciona a España como un punto destacado para la observación astronómica.
Consejos para el bienestar animal
La RSCE ha propuesto una serie de pautas para garantizar que la experiencia del eclipse no resulte estresante para los perros. Según José Miguel Doval, presidente de la RSCE, «el eclipse no representa en sí mismo una amenaza para los perros. El verdadero riesgo procede de determinadas conductas humanas y del entorno multitudinario que puede generarse».
Doval también enfatiza que no se debe obligar a los perros a participar en la observación del eclipse como si estuvieran viviendo la experiencia de la misma manera que los humanos. «Mantener sus rutinas y respetar su comportamiento natural es la mejor forma de protegerlos», concluye.
La RSCE ha resumido sus sugerencias para que la observación del eclipse sea una experiencia positiva y segura para los animales.



