Desarrollo de la caza de perdices
Con la llegada del otoño, los jóvenes pollos de perdiz comienzan a asemejarse a sus progenitores. Tras la recolección de uvas, las lluvias de esta estación fortalecerán sus plumas, y se observarán sus primeros movimientos en rastrojeras y áreas montañosas a medida que se acerca la festividad de San Miguel. Por otro lado, los reclamos, que son los pájaros utilizados para atraer a las perdices, completan su muda y se preparan para ser trasladados a jaulas a principios de noviembre.
Nostalgia y tradición en la caza
En épocas pasadas, la búsqueda de buenos reclamos llevaba a recorrer pueblos y aldeas reconocidos por la calidad de sus aves, buscando obtener o pactar la adquisición de los mismos, antes de que la industrialización de las granjas cambiara este panorama. Aunque muchos anhelan esos tiempos, la pasión por la caza con reclamo y la conexión emocional que genera persisten.
Influencia de grandes maestros
El ámbito de la caza evoca a dos figuras prominentes: José Ortega y Gasset y Miguel Delibes. Su legado intelectual y su habilidad para el lenguaje continúan inspirando a nuevos autores, quienes sienten admiración y humildad al intentar alcanzar la profundidad de sus ideas y la belleza de sus expresiones. Entre ellos se encuentra Eduardo Coca Vita, un escritor y ensayista que defiende lo auténtico y es un ferviente amante de la caza. Su obra es una fuente de sabiduría sobre la naturaleza y la vida en el campo.
El sexto sentido en la caza
En una de sus conferencias, Coca Vita propuso la existencia de un «sentido del alma» que trasciende los cinco sentidos tradicionales, el cual se manifiesta como una emoción profunda que se siente más que se comprende. Este concepto cobra relevancia para los cazadores de perdiz con reclamo, quienes experimentan una conexión especial con la naturaleza y las aves a través de su canto.
Investigación sobre la atracción por los sonidos naturales
Un estudio realizado por científicos de Yale y el Instituto Smithsoniano, mencionado por la periodista Judith de Jorge en ‘ABC’, destaca que las vocalizaciones más cautivadoras en la naturaleza también atraen a los humanos. Esta idea, que ya había sido formulada por Charles Darwin, sugiere que factores como la biología evolutiva influyen en la preferencia por sonidos que combinan tonos, intensidad y duración. Esto explica la inclinación hacia reclamos profundos y variados, que imitan los sonidos naturales de las aves.
Experiencias personales en la caza
A lo largo de 70 años de experiencia en la caza con reclamo, el autor ha tenido contacto con aproximadamente 300 machos de perdiz, de los cuales solo dos, Lolo y Balear, se destacaron por sus reclamos excepcionales. La conexión emocional se intensifica durante la caza, donde el silencio y la atención se convierten en compañeros de espera mientras se espera el canto de la perdiz.
Reflexión sobre la caza y su significado
En este contexto, el cazador experimenta un profundo sentimiento que va más allá de la mera acción de cazar. La caza de la perdiz con reclamo se convierte en un ritual que se vive con respeto y conciencia. Ortega señalaba que en esta modalidad, el cazador a menudo no desea matar a la pieza, lo que subraya la complejidad y la emotividad de esta práctica. Como concluye Vázquez del Río en sus ‘Memorias de un Reclamo’, esta forma de vida y afición perdurará mientras existan las condiciones adecuadas para su práctica.
Según se informa, la caza de la perdiz con reclamo no solo es una actividad recreativa, sino que también representa una conexión profunda con la naturaleza y la tradición.



