Impacto del accidente de Adamuz en la alta velocidad
Siete meses después del grave accidente ocurrido el 18 de enero en Adamuz, Córdoba, el sector de la alta velocidad en España continúa enfrentando las consecuencias de este trágico suceso. El descarrilamiento de un tren Alvia de Renfe, que colisionó con un convoy de Iryo y dejó un saldo de 46 fallecidos, ha provocado una disminución notable en el número de pasajeros. A pesar de que otros modos de transporte están alcanzando cifras récord, el tren de alta velocidad sigue perdiendo usuarios.
Caída en el número de viajeros
Desde el accidente, que llevó a Adif a implementar restricciones de velocidad en parte de la red ferroviaria, la alta velocidad ha visto un descenso en su imagen y en la cantidad de viajeros. En el segundo trimestre de 2026, 1,22 millones de pasajeros menos utilizaron los servicios de Renfe, Iryo y Ouigo en comparación con el mismo periodo del año anterior. La situación ha sido crítica, con el primer trimestre de 2026 registrando una caída del 21,26%, alcanzando solo 7,8 millones de pasajeros.
Datos estadísticos y tendencias
A pesar de que se esperaba una recuperación tras el primer trimestre, los datos no han mostrado una mejora significativa. Entre abril y junio de 2026, el transporte ferroviario de alta velocidad transportó 10,4 millones de pasajeros, un descenso del 10,56% en comparación con los 11,6 millones del mismo periodo en 2025. Junio cerró con 3,6 millones de viajeros, lo que representa una reducción de 396.000 usuarios respecto al año anterior.
Reacciones del Ministerio de Transportes
Ante esta crisis, el Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, ha enfrentado presiones de sindicatos como SEmaf, CCOO y UGT, que han exigido soluciones frente a la falta de personal y de mantenimiento. Durante una de las sesiones en el Congreso, Puente anunció un plan de renovación de la flota de Renfe que incluye una inversión de 1,2 millones de euros para adquirir 72 nuevos trenes de Cercanías, 24 regionales y 14 de ancho variable, con el objetivo de mejorar la conectividad y recuperar la confianza del público en el servicio de alta velocidad.
Alternativas de transporte en crecimiento
Mientras la alta velocidad sigue enfrentando desafíos, otros modos de transporte están beneficiándose de su caída. El uso de autobuses interurbanos ha crecido un 5,2% en junio, superando los 83,5 millones de viajeros. Esta tendencia sugiere que los usuarios están optando por alternativas más fiables y puntuales, lo que acentúa la presión sobre el sector ferroviario para mejorar sus servicios y recuperar a sus pasajeros.
Según informó un medio de comunicación, la situación actual refleja no solo el impacto del accidente de Adamuz, sino también la necesidad de un cambio urgente en la gestión del transporte ferroviario en España.



