La reciente actividad del volcán Anak Krakatoa ha llevado a la suspensión de operaciones en el aeropuerto internacional Soekarno-Hatta de Yakarta, impactando a más de 22.000 pasajeros. Según el Gobierno de Indonesia, se han cancelado un total de dieciséis vuelos internacionales y cuatro nacionales debido a la dispersión de cenizas hacia varias provincias, incluyendo Banten, Java Occidental, Lampung y Bengkulu.
Detalles sobre la erupción
Situado en el estrecho de Sonda entre Java y Sumatra, el Anak Krakatoa, conocido como el ‘hijo del Krakatoa’, experimentó una erupción significativa el pasado viernes por la noche, la cual se detuvo el domingo. Lana Saria, directora de la Agencia Geológica de Indonesia, aseguró que en esta ocasión no hay riesgo de tsunami.
Impacto en los vuelos
Desde el cierre del aeropuerto a la 1:30 hora local (18:30 del sábado), se han visto afectados 209 movimientos de vuelo. Lukman F. Laisa, director general de Aviación Civil, indicó que las conexiones a destinos como Singapur, Hong Kong, Sídney, Seúl, Doha, Ámsterdam y Kuala Lumpur han sido modificadas. Las rutas nacionales que han sufrido alteraciones son aquellas que conectan con Denpasar, Lampung y Surabaya.
Historial del volcán
El Anak Krakatoa emergió de las aguas en 1927, más de medio siglo después de la devastadora erupción del Krakatoa original en 1883, que resultó en la muerte de más de 36.000 personas y cuyas repercusiones se sintieron globalmente. En diciembre de 2018, una erupción del Anak Krakatoa provocó un colapso parcial del volcán, generando un tsunami que afectó a las costas de Java y Sumatra, causando la muerte de 425 personas y heridas a cerca de 14.000 más.
Evaluaciones actuales
Saria destacó que la morfología del Anak Krakatoa ha cambiado desde el evento de 2018, pero las evaluaciones recientes muestran que su crecimiento es limitado y no representa un riesgo de colapso que pudiera generar un tsunami. Esta situación se produce en un país que, al estar ubicado en el ‘Anillo de Fuego del Pacífico’, experimenta una significativa actividad sísmica y volcánica, registrando cerca de 7.000 temblores anuales, la mayoría de ellos de magnitud moderada.
Según informó [medio], la situación se está monitoreando de cerca para evaluar el impacto continuo de la actividad volcánica en la región.



