Solicitud de extradición en el aniversario del magnicidio
En el marco del tercer aniversario del asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023, la Fiscalía General del Estado de Ecuador ha solicitado la extradición de tres personas relacionadas con el caso. Entre ellos se encuentra José Serrano, exministro del Interior durante el gobierno de Rafael Correa, quien actualmente se encuentra detenido en Estados Unidos por cuestiones migratorias. Además, se solicita la extradición de Ronny Aleaga, exasambleísta de la misma organización política, que reside en Venezuela, y Xavier Jordán, quien vive en Miami. La Fiscalía ha notificado a Interpol para que emita una alerta roja sobre estos individuos.
Acusaciones y medidas cautelares
La Fiscalía, bajo la dirección de la fiscal Ana Hidalgo, ha reiterado la prisión preventiva para Serrano y los otros mencionados, así como para los líderes de la banda Los Lobos, específicamente Wilmer Chavarría, conocido como «Pipo», quien se encuentra en España, junto a Luis Arboleda y Esteban Aguilar. Estos últimos serán procesados como presuntos autores mediatos del asesinato de Villavicencio. Asimismo, se ha solicitado la prohibición de enajenar bienes y la congelación de cuentas bancarias de los implicados.
Contexto del caso y antecedentes
La Fiscalía acusa a los mencionados de haber planificado el magnicidio de Villavicencio, un político de centro derecha que ocupaba el segundo lugar en las encuestas antes de su muerte. Este crimen ha tenido un impacto significativo en la historia política del país. En el pasado, cinco miembros de Los Lobos fueron condenados a prisión preventiva en 2024, mientras que «Pipo» fue capturado en España tras intentar simular su propia muerte mediante cirugías plásticas. Se alega que recibió un millón de dólares para llevar a cabo el asesinato.
Impacto personal y reflexiones familiares
Durante la audiencia del caso, Amanda Villavicencio, hija del candidato asesinado, ofreció un emotivo testimonio en el que expresó que su familia no permitirá que el miedo silencie la voz de su padre. «Ahora solo queda que el país conozca la verdad y que quienes hayan tenido responsabilidad enfrenten las consecuencias que correspondan dentro de la ley», declaró. Amanda, acompañada de su hermana Tamia, hizo un llamado a recuperar la integridad de las instituciones y a vivir en un país donde la mafia no decida quién puede hablar o gobernar.
Según informó un medio local, este desarrollo en el caso de Fernando Villavicencio refleja la continua lucha de su familia y de la sociedad ecuatoriana por la justicia y la transparencia.



