Un legado que perdura desde 1594
En el número 99 de la calle Claudio Coello, se encuentra un complejo con raíces que datan de 1594, cuando un mercader flamenco donó su fortuna para establecer una institución que aún permanece activa. La Fundación Carlos de Amberes, que inicialmente sirvió como refugio para pobres y peregrinos de los antiguos Países Bajos, se transformó a lo largo del tiempo en una de las primeras parroquias del barrio de Salamanca, y actualmente se ha consolidado como un importante espacio cultural en España.
Una reforma necesaria y esperada
Desde principios de 2023, el edificio ha estado bajo una extensa reforma, la primera desde el siglo XIX, realizada tras la venta de su antiguo hospital y albergue en la calle de San Marcos. Con la reapertura prevista para primavera de 2027, la Fundación busca revitalizar su rol como centro cultural y de diálogo europeo, un cambio de enfoque que se inició a finales del siglo XX, cuando su misión pasó de ser benéfico-asistencial a benéfico-cultural.
Desafíos económicos y un nuevo impulso
Elena Alonso, directora gerente de la Fundación, destacó que la institución había disfrutado de subsidios sustanciales en el pasado, pero que la crisis financiera había afectado sus ingresos y el estado del edificio. Sin embargo, con el inicio de estas obras en 2023, se abre una nueva etapa de esperanza para la institución.
Detalles de la intervención arquitectónica
La reforma, que se lleva a cabo tras la rehabilitación de la fachada del edificio en 2024, tiene como objetivo convertir este espacio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1994, en un referente cultural tanto para Madrid como para Europa. El proyecto, diseñado por los arquitectos Antonio Ruiz Barbarín y Chus Manzanares, cuenta con un presupuesto superior a 3,5 millones de euros, con una contribución de 250.000 euros por parte de la lotería nacional belga.
Ruiz Barbarín explicó que el enfoque principal de la reforma es eliminar elementos no originales, conservando la esencia del diseño del siglo XIX de Agustín Ortiz de Villajos. Un cambio significativo será la eliminación de columnas metálicas en la sala de exposiciones, destinada a albergar importantes muestras artísticas. El diseño busca crear un espacio diáfano de casi 500 metros cuadrados que permita una experiencia visual sin obstáculos.
Espacios renovados y nuevos proyectos
Además de la sala de exposiciones, el proyecto incluye la restauración de la capilla histórica y la renovación de un auditorio con capacidad para 150 personas, que se destinará a conferencias y eventos culturales. La Fundación, que organiza anualmente conferencias con destacadas personalidades europeas, también planea la creación de un ‘rooftop’ de más de 400 metros cuadrados, ofreciendo un nuevo punto de encuentro en el barrio de Salamanca.
Mientras se llevan a cabo las obras, el acceso a la sede de la Fundación está restringido, aunque la institución continúa albergando obras de arte relevantes, incluyendo ‘El Martirio de San Andrés’, de Pedro Pablo Rubens.
Según informó ABC, esta reforma no solo representa una renovación física del espacio, sino también una revitalización del compromiso de la Fundación con la cultura y el diálogo en Europa.



