Un patrimonio en declive
La lana ha sido, durante siglos, un pilar fundamental de la economía española, conocido como «oro blanco». Este recurso ha sustentado rutas comerciales y numerosas familias en el país. Sin embargo, en la actualidad, muchos ganaderos enfrentan el desafío de que el valor de la lana ha disminuido tanto que, en ocasiones, el costo de esquilar a las ovejas supera sus beneficios. Algunos incluso se ven obligados a asumir gastos para deshacerse de la lana. En respuesta a esta situación, una nueva generación de ganaderos, diseñadores e investigadores busca revitalizar este recurso natural, explorando nuevas oportunidades tanto dentro como fuera del sector textil.
Iniciativas para recuperar la lana
Una de las iniciativas más destacadas es la Alianza por la Lana, surgida del proyecto Tejiendo Redes, que fue lanzado por el Madrid Design Festival en colaboración con Amazon en 2024. Esta alianza tiene como objetivo conectar el diseño con desafíos sociales y territoriales, enfocándose en la lana un año después de su creación. A partir de una red de colaboradores, la Alianza busca fomentar proyectos, establecer colaboraciones y hallar nuevas oportunidades para una materia prima que ha visto disminuir su valor histórico.
Álvaro Matías, director de la Alianza por la Lana y del Madrid Design Festival, enfatiza que «la lana no pertenece solo al pasado: es una oportunidad para construir el país que queremos». La iniciativa no solo destaca el valor textil de la lana, sino su potencial en otros sectores como la construcción y la agricultura, con la meta de reconstruir una cadena de valor que actualmente se encuentra debilitada. Matías añade que se reconoce la importancia del animal productor de lana en la conservación de la biodiversidad y la riqueza cultural asociada con prácticas tradicionales como el pastoreo.
Crecimiento de la red y proyectos innovadores
La Alianza ha experimentado un notable crecimiento, pasando de más de 400 aliados en 2025 a más de 450 profesionales y entidades. Entre sus iniciativas se encuentra Paños de Guirra, una colección de productos para el hogar y moda elaborados con lana de una raza autóctona valenciana, que se comercializa mediante la plataforma de Amazon. Además, la Alianza ha lanzado el proyecto Metamorfosis, que se centra en el impacto del pastoreo extensivo sobre el suelo y la biodiversidad, involucrando a más de 4.400 ovejas.
Ramón Cobo, un miembro destacado de la Alianza y representante de WoolDreamers, ha visto un crecimiento significativo en su actividad, pasando de trabajar con tres ganaderías a colaborar con más de 30, acumulando un volumen de 70.000 kilos de lana al año. Para Cobo, el propósito va más allá del aumento en la producción; busca que la lana recupere su valor económico y que los ganaderos dejen de considerarla una carga.
Desafíos de la industria lanera en España
La disminución en la producción de lana se refleja también en la disminución de la cabaña ovina en España, que ha pasado de 23 millones de ovejas en 1970 a 13,6 millones en 2023, lo que representa una caída cercana al 41%. Actualmente, la lana solo constituye aproximadamente el 1% de las fibras textiles utilizadas en el mundo, dominadas por las fibras sintéticas. Sin embargo, cada rebaño de 1.000 ovejas puede generar empleos significativos y contribuir al mantenimiento del medio ambiente al reducir la carga combustible del territorio.
A pesar de estos beneficios, el verdadero desafío radica en la cadena de transformación de la lana, que se ha visto estrechada, excluyendo procesos fundamentales. La falta de infraestructuras y conocimientos ha llevado a que muchos procesos deban realizarse en otros países europeos. Cobo señala la desaparición de la última gran instalación de peinado de lana en Béjar y la posterior clausura de otra en Portugal, lo que ha complicado aún más la situación.
Recuperar esta cadena de valor no es solo una cuestión de reinstalación de maquinaria. La pérdida del conocimiento industrial es un obstáculo significativo. España alberga más de 45 razas ovinas autóctonas y una diversidad de lanas, cada una con características particulares que requieren conocimiento específico. Cobo advierte que este saber hacer está concentrado en pocas manos, muchas de ellas próximas a la jubilación, lo que plantea un desafío mayor para el futuro de la industria.
Según informó el medio, la Alianza por la Lana se presenta como una solución integral para revitalizar un sector que ha sido crucial en la historia económica y cultural de España.



