Contexto de la Ley Europea de Accesibilidad
Jesús Hernández-Galán, director de Accesibilidad e Innovación de la Fundación ONCE y del centro AccessibleEU, ha evaluado el impacto de la Ley Europea de Accesibilidad un año después de su implementación. Esta normativa, que entrará en vigor el 28 de junio de 2025, busca garantizar que los productos y servicios sean accesibles para todas las personas, incluidas aquellas con discapacidad.
Obligaciones de las empresas
A partir de la fecha mencionada, las empresas que ofrezcan ciertos productos o servicios deberán asegurarse de que sean utilizables de manera autónoma por todos. Esto implica que la accesibilidad debe ser parte integral del diseño, en lugar de una adaptación posterior. Los sitios web y aplicaciones deberán ser compatibles con tecnologías de apoyo, y la información debe ser presentada de manera perceptible y comprensible a través de diversos canales sensoriales. Asimismo, las empresas deberán evaluar y documentar su cumplimiento, proporcionar información sobre accesibilidad y formar al personal encargado de la atención al cliente.
Productos y servicios sujetos a la normativa
La Ley Europea de Accesibilidad abarca una amplia gama de productos, entre ellos ordenadores, teléfonos móviles, terminales de pago, cajeros automáticos y equipos de comunicaciones. En cuanto a los servicios, incluye comunicaciones electrónicas, acceso a contenidos audiovisuales y servicios bancarios, así como el comercio electrónico y aplicaciones de agencias de viajes. Esto implica que numerosas empresas de diversos sectores deberán adaptarse a esta legislación.
Plazos de cumplimiento
Los productos y servicios lanzados después del 28 de junio de 2025 deberán cumplir con la normativa de inmediato. Para los productos existentes, se establece un régimen transitorio que permitirá su uso hasta el 28 de junio de 2030, siempre que se ajusten a contratos firmados antes de la fecha de entrada en vigor. Sin embargo, los terminales de autoservicio instalados antes de esa fecha podrán operar hasta el final de su vida útil, con un límite de diez años desde su instalación.
Adaptaciones en las empresas
Hernández-Galán ha señalado que muchas empresas han comenzado a auditar sus sitios web y a revisar sus procesos de atención al cliente en preparación para la nueva normativa. Se está observando una integración de la accesibilidad en diversas áreas de la organización, más allá de los departamentos técnicos. Este enfoque integral es crucial, ya que la accesibilidad no debe depender de un solo proyecto o persona, sino estar arraigada en la cultura empresarial.
Diferencias en el cumplimiento
Desde AccessibleEU, se ha notado una variabilidad en la preparación de las empresas para cumplir con la ley. Aquellas que han realizado diagnósticos exhaustivos y han establecido responsables para la implementación están avanzando más rápidamente. En contraste, las empresas que han considerado la accesibilidad como una corrección de última hora se enfrentan a mayores desafíos. Hernández-Galán enfatiza que este fenómeno no se debe a resistencia, sino a una falta de conocimiento y a una subestimación de la magnitud del cambio requerido.
Según informó [medio], la implementación efectiva de la Ley Europea de Accesibilidad es fundamental para lograr un entorno más inclusivo y accesible en toda la Unión Europea.



