La necesidad de control en las interacciones cotidianas
Un número significativo de personas experimenta la compulsión de mantener un control absoluto sobre los eventos de su vida, una tendencia que también se manifiesta en situaciones cotidianas como hacer una llamada telefónica. Este tipo de interacciones, donde se requiere una respuesta inmediata y no existe la posibilidad de corregir lo dicho, generan ansiedad por el temor a cometer errores o a no responder adecuadamente.
Causas del miedo al error
El deseo de anticipar lo que pueda suceder durante una conversación se asocia con un temor más profundo: el miedo a ser engañado o a que otros se aprovechen de uno. Al planificar cada aspecto de la llamada, las personas buscan crear un escudo que les proteja de posibles engaños o intenciones maliciosas por parte del interlocutor.
Presión por cumplir expectativas
Además, la necesidad de cumplir con las expectativas sociales y de proyectar una imagen favorable contribuye a esta conducta. La creencia generalizada es que, al prever todos los posibles escenarios, se logra una mayor seguridad. El cerebro, por lo tanto, vincula la preparación con la calma, llevando a la conclusión de que cualquier falta de ensayo podría resultar en un error.
La perspectiva de los expertos
Sin embargo, especialistas en psicología advierten que este enfoque no reduce la ansiedad, sino que la intensifica, generando un ciclo de comportamiento perjudicial. La psicóloga María Martín-Gamero explica que, aunque se tiende a pensar que se trata de una simple preparación, en realidad es un intento de controlar todos los aspectos de la conversación. “Casi nunca las conversaciones reales siguen el guion que has ensayado”, señala Martín-Gamero, añadiendo que este hábito puede reforzar la creencia de que llamar sin preparación es riesgoso.
Una nueva estrategia para manejar la ansiedad
Martín-Gamero sugiere una alternativa a este patrón: “Elige una llamada que no sea especialmente importante y permítete no tener todas las respuestas preparadas”. Al hacerlo, las personas pueden observar cómo reaccionan al improvisar. La psicóloga afirma que la verdadera seguridad se desarrolla al darse cuenta de que se posee la capacidad de manejar situaciones sin necesidad de controlarlas completamente.
Según informó un medio de comunicación, la psicóloga enfatiza que el problema no radica en ensayar, sino en la creencia de que es necesario tener todo bajo control para poder comunicarse eficazmente.



