En el marco del tercer aniversario del fallecimiento de María Teresa Campos, el programa «Fiesta» ha dedicado un segmento a recordar la trayectoria de la reconocida periodista y las controversias que marcaron su vida. Durante la emisión, surgió un enfrentamiento entre los colaboradores Meli Camacho y Kike Calleja, quien desmintió afirmaciones sobre supuestos pagos de Campos a su hija, Terelu.
Intercambio de reproches
El conflicto comenzó cuando Meli Camacho afirmó que no recibió pagos de María Teresa Campos. A esta declaración, Kike Calleja respondió cuestionando la integridad de varios individuos que, según él, se acercaron a Campos con intenciones poco claras. Camacho no dudó en recordar una situación en la que Calleja había dejado una deuda por copas en un encuentro anterior, lo que avivó aún más la tensión.
“Tienes muy poca vergüenza, Meli. Es una mentira”, replicó Calleja, argumentando que la reciente crítica hacia Camacho había afectado su comportamiento. Meli, visiblemente molesta, defendió su posición, revelando lo que, según ella, era una opinión de Campos sobre Calleja: “Sé lo que decía Teresa de ti: ‘ese chico no me gusta nada porque cuando estuvo una vez con Terelu fue el que llamó a los periodistas’”, expuso.
Acusaciones sobre lealtad y ética
La discusión se intensificó cuando Calleja la acusó de haber vendido información sobre Campos, señalando que ella había sido “el topo de muchos periodistas”. En respuesta, Camacho descalificó a Calleja, sugiriendo que carecía de conocimiento sobre la vida de la periodista y que su única conexión era con Terelu.
La confrontación fue interrumpida por la presentadora Emma García, quien trató de moderar el intercambio y calmar a los participantes, aunque el clima de tensión se mantenía palpable en el set.
Este episodio resalta las complejas relaciones personales en el entorno mediático y cómo las memorias de figuras públicas pueden dar lugar a intensos debates en los medios de comunicación. Según informó el programa, el conflicto entre Camacho y Calleja refleja no solo rivalidades personales, sino también la búsqueda de notoriedad en un ámbito donde las figuras públicas son constantemente escrutadas.



