Acusaciones de la Administración Trump
La Administración del presidente Donald Trump ha lanzado un nuevo ataque en el ámbito comercial, señalando a la Unión Europea como cómplice en la evasión de aranceles impuestos a China. Según las autoridades estadounidenses, la UE estaría permitiendo que productos chinos eludan los aranceles mediante una red de re-exportación que involucra a múltiples países. Esta acusación surge pocos meses después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, firmara diecinueve acuerdos de cooperación con China, lo que ha generado preocupación en Washington sobre el acercamiento de Bruselas a Pekín durante la actual guerra comercial.
El fenómeno del ‘trans-shipment’
La Casa Blanca ha explicado que el problema no se limita a China, sino que se extiende a las naciones que actúan como intermediarias para que los productos chinos ingresen a Estados Unidos bajo una etiqueta de origen diferente. Este proceso, conocido como ‘trans-shipment’, implica que las mercancías son enviadas a un tercer país donde sufren modificaciones mínimas, como el montaje de componentes o cambios en el embalaje, antes de ser re-exportadas a EE.UU. como si provinieran de dicho país.
Fraude aduanero y consecuencias económicas
Funcionarios de la Administración Trump han calificado estas prácticas como un fraude aduanero. Peter Navarro, principal asesor comercial del presidente, afirmó que la manipulación del origen de las mercancías ha permitido a China «blanquear» sus exportaciones a través de más de 40 países, lo que ha resultado en pérdidas significativas para el Tesoro estadounidense y ha impactado negativamente en los salarios de los trabajadores en EE.UU.
Informe sobre la red de transbordo
Un informe elaborado por la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de la Casa Blanca detalla la existencia de una «red mundial de transbordo» que incluye a varios países europeos. Aunque el documento no presenta pruebas específicas contra ningún estado miembro de la UE, clasifica a la Unión Europea en la categoría de mayor riesgo, junto a países como Canadá, México, India y Japón. Además, identifica a Polonia, República Checa, Hungría y Rumanía como puntos clave donde los productos chinos pueden ser modificados antes de su envío a EE.UU.
Ejemplo de prácticas de evasión
El informe de la Casa Blanca ilustra su argumento con el caso de un sillón eléctrico producido en Vietnam, cuyo motor es fabricado en China. Si el motor se instala en Vietnam antes de la exportación, se declara como producto vietnamita, lo que, según Washington, constituye una forma de eludir los aranceles.
Aumento de las importaciones desde terceros países
Desde la implementación de aranceles a China en 2018, la Administración ha observado un aumento en las importaciones desde países identificados como de riesgo, coincidiendo con la disminución de las importaciones directas desde China. Aunque el informe reconoce que parte de este fenómeno puede ser atribuible a una relocalización legítima de la producción, considera que la magnitud del cambio es demasiado significativa para ser explicada únicamente por decisiones empresariales normales.
Futuras negociaciones comerciales
La Administración Trump ha manifestado su intención de hacer de esta cuestión un aspecto central en futuros acuerdos comerciales. Navarro ha indicado que los nuevos pactos incluirán cláusulas específicas para combatir el transbordo y ha alertado que los países que faciliten estas prácticas no recibirán acceso preferente al mercado estadounidense.
Según informó [medio], estas tensiones comerciales podrían aumentar, afectando las relaciones entre EE.UU. y la UE en el contexto de la economía global.



