Las autoridades de Ucrania expresaron su indignación el martes tras la difusión de un video por parte de la Policía que muestra a un civil siendo perseguido por un dron en la ciudad sureña de Jersón. Este episodio ha sido calificado como parte de una «estrategia rusa deliberada» enfocada en atacar a civiles.
En las imágenes, que aún no han sido verificadas por la AFP, se observa a un hombre de 52 años, vestido con ropa oscura, intentando escapar alrededor de un vehículo mientras un dron de tipo FPV (First Person View), controlado a distancia, lo sigue. El dron finalmente detona su carga explosiva, dejando al hombre herido y con una conmoción cerebral, según informaron las autoridades.
Denuncias de crímenes de guerra
Andrii Sibiga, el jefe de la diplomacia ucraniana, calificó el ataque como un «crimen de guerra bárbaro» perpetrado por Rusia, añadiendo que «miles de crímenes similares nunca llegan a ser reportados públicamente». En su mensaje en la red social X, Sibiga afirmó que estos actos son parte de una estrategia sistemática de las fuerzas rusas que «saben exactamente lo que hacen».
Por su parte, Dmitro Loubinets, delegado ucraniano para los Derechos Humanos, identificó a la víctima como un «vendedor de mercado desarmado» y acusó al ejército ruso de llevar a cabo una «caza de civiles».
Contexto del conflicto en Jersón
La ciudad de Jersón, que tenía alrededor de 280.000 habitantes antes del inicio del conflicto, estuvo bajo control ruso desde marzo hasta noviembre de 2022. Actualmente, las fuerzas rusas, posicionadas al otro lado del río Dniéper, llevan a cabo ataques regulares, particularmente utilizando drones.
Más de cuatro años después del comienzo de la invasión rusa, los combates se han intensificado en ambos lados del frente, resultando en un aumento significativo de víctimas civiles. Además, las autoridades rusas también han acusado al ejército ucraniano de atacar deliberadamente a civiles con drones, especialmente en la región de Bélgorod, que limita con Ucrania.
Según informó [medio], este incidente resalta la creciente preocupación internacional sobre las tácticas empleadas en el conflicto y su impacto en la población civil.



