Incremento de ataques y cifras preocupantes
En el último año, las fuerzas armadas de Estados Unidos han realizado 68 operativos marítimos, resultando en la muerte de 227 personas supuestamente involucradas en el tráfico de drogas. Estas acciones, que han generado controversia, buscan eliminar directamente a los presuntos narcotraficantes sin intentar arrestarlos previamente. La administración de Donald Trump ha calificado a estos individuos como ‘terroristas’, aunque no se han presentado pruebas que respalden estas acusaciones. A pesar de estas ofensivas, el flujo de drogas hacia Estados Unidos ha aumentado, contradiciendo las afirmaciones del ex presidente.
Operación ‘Lanza del Sur’ y sus resultados
La operación ‘Lanza del Sur’, lanzada el 3 de septiembre de 2025, fue anunciada por Trump a través de redes sociales, donde declaró que había «neutralizado» una embarcación cargada de drogas, resultando en la muerte de once «narcoterroristas» vinculados a la organización Tren de Aragua. Sin embargo, se aclaró que se trataba de dos lanchas, y una de ellas fue atacada nuevamente tras abortar su misión, lo que dejó a dos tripulantes fallecidos.
Contradicciones en las declaraciones de Trump
Trump ha sostenido repetidamente que estas operaciones han reducido drásticamente el tráfico de drogas, afirmando en abril que el 98,2% de las sustancias que llegan por mar han sido interceptadas. Sin embargo, aunque el uso de ciertas rutas por parte de los cárteles ha disminuido, esto no ha impedido que las drogas lleguen a suelo estadounidense. En realidad, estas ofensivas han llevado a los narcotraficantes a adoptar nuevas rutas, lo que ha mantenido la tendencia al alza del narcotráfico.
Aumentos en las incautaciones de drogas
Las fuerzas fronterizas de EE.UU. han confiscado 264,444 kilos de drogas en 2025 y 316,153 kilos en lo que va de 2026. En cuanto a la cocaína, la Guardia Costera intervino 75,749 kilos en 2025 y 86,374 kilos hasta agosto de 2026. La pureza y el precio constante de la cocaína sugieren que el acceso a la misma no se ha visto afectado por las acciones militares.
Reconocimiento de fallos en la estrategia
El general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, admitió en marzo ante el Senado que los ataques en el Caribe pueden no ser la solución más efectiva para combatir el narcotráfico. Las ganancias exorbitantes de este negocio han llevado a lo que se conoce como ‘efecto globo’, donde una presión en un área provoca un aumento en otra. Los cárteles han comenzado a utilizar embarcaciones más grandes y a operar más cerca de la costa para evitar ser detectados.
Objetivos más amplios del despliegue militar
El Pentágono ha afirmado que el fin de las operaciones marítimas no es solo frenar el tráfico de drogas, sino también aumentar la presión sobre los cárteles. Sean Parnell, portavoz del Departamento de Defensa, señaló que el despliegue busca «detectar, desbaratar y desmantelar» las organizaciones criminales. Este enfoque, según el Comando Sur, obliga a los narcotraficantes a cambiar sus rutas y asumir mayores riesgos.
Las iniciativas del Comando Sur en aguas caribeñas también responden a otros objetivos geopolíticos de la Casa Blanca, como la presión sobre el gobierno de Venezuela y el apoyo a la colaboración militar con países vecinos en la ‘Coalición contra los carteles de las Américas’.
Según informó [medio], la situación del narcotráfico en la región sigue siendo un desafío complejo y de difícil solución, a pesar de los esfuerzos militares realizados.



