Incremento de casos en Sevilla
La Junta de Andalucía ha informado este martes sobre la detección de tres nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental en la provincia de Sevilla, lo que eleva el total a 29 positivos en lo que va del año 2026. Los nuevos contagios han sido identificados en Sevilla capital, La Puebla del Río y Los Palacios y Villafranca, con un caso en cada una de estas localidades.
Detalles sobre la evolución de los pacientes
De los 29 casos confirmados hasta la fecha, 20 han mostrado síntomas leves, mientras que nueve han desarrollado formas más graves de la enfermedad, conocidas como neuroinvasivas. En cuanto al estado de los pacientes, un hombre de 82 años ha fallecido, otro se ha recuperado sin secuelas, y el resto de los afectados presenta una evolución favorable.
Distribución de los casos en la región
En términos de distribución geográfica, todos los casos humanos reportados en 2026 se concentran en la provincia de Sevilla. Villamanrique de la Condesa es el municipio con más positivos, con un total de seis, seguido de La Puebla del Río con cinco, y Coria del Río y Dos Hermanas con cuatro cada uno. Por su parte, Palomares del Río registra tres casos.
Aumenta la alerta en la región
Ante el aumento de casos, la Junta ha declarado 20 municipios andaluces como áreas en alerta por la circulación del virus. La última actualización incluye a Los Palacios y Villafranca, mientras que se ha levantado la alerta en Constantina. Sevilla es la única provincia que ha reportado casos este verano y alberga el mayor número de localidades en alerta, con un total de quince, que incluye ciudades como Almensilla, Aznalcázar, y la propia Sevilla capital.
Medidas de prevención y control
En respuesta a la situación, las autoridades han intensificado los esfuerzos de vigilancia y control de mosquitos en los municipios afectados. La consejería ha instado a la población a seguir medidas de prevención, especialmente en áreas donde se ha detectado una mayor presencia del mosquito. Entre las recomendaciones se incluyen el uso de repelentes, la vestimenta adecuada y la eliminación de aguas estancadas que puedan servir como criaderos de mosquitos.
Además, se han realizado estudios de laboratorio para descartar la presencia del virus en 358 usuarios y se han llevado a cabo cribados de donantes de sangre, alcanzando un total de 3.039 análisis desde principios de junio hasta principios de agosto. Según informó la Junta de Andalucía, estas acciones son parte de un esfuerzo global por controlar la propagación del virus y proteger la salud pública.



