Protesta laboral en la emblemática Torre Eiffel
Los trabajadores de la Torre Eiffel, uno de los monumentos más visitados del mundo, llevaron a cabo una huelga el pasado lunes en respuesta a un incidente que consideran discriminatorio hacia las empleadas del lugar. La huelga, que interrumpió temporalmente las visitas al emblemático sitio, fue motivada por el trato recibido por las trabajadoras durante una visita de un grupo religioso hindú.
Incidente durante una visita privada
El sábado anterior, una delegación del grupo tradicionalista hindú Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha (BAPS) realizó una visita privada en el segundo piso de la Torre Eiffel. Durante este evento, un representante de la organización solicitó que se limitaran las interacciones con las mujeres. Esta petición fue aceptada por los administradores del monumento, quienes decidieron apartar a todas las empleadas de esa área durante la visita, lo que generó indignación entre los trabajadores y sus representantes sindicales.
Reacciones y declaraciones
Los sindicatos denunciaron que esta acción constituye una forma de «invisibilizar» a las mujeres, lo que motivó la huelga. En un comunicado, los trabajadores señalaron que algunas mujeres fueron obligadas a dejar sus puestos y que sus funciones fueron asumidas por hombres. Además, se les instruyó no ingresar a ciertas áreas del monumento durante la visita del grupo hindú.
Respuesta de la gestión de la Torre Eiffel
La situación ha suscitado un amplio rechazo en las redes sociales. El ex primer ministro francés Michel Barnier manifestó su descontento, afirmando que no se debe ocultar a las mujeres ni menospreciar sus derechos. La presidenta de la región de Île-de-France, Valérie Pécresse, también expresó su conmoción ante la decisión tomada por la gestión de la Torre Eiffel. A pesar de haber calificado la inauguración del nuevo templo hindú en Bussy Saint-George como un «momento histórico», su reacción ante la discriminación fue clara.
Compromiso por la igualdad
La SETE, la empresa encargada de la gestión de la Torre Eiffel, reconoció que aceptar las condiciones impuestas por el grupo hindú fue inapropiado y no refleja sus valores de igualdad de género. El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, respaldó a los trabajadores, considerando su descontento como legítimo y solicitando una rápida investigación interna sobre los hechos. Según informó la prensa local, la polémica ha abierto un debate más amplio sobre el respeto a la igualdad y los derechos de las mujeres en los espacios públicos.



