Importancia de la estructura en las vacaciones
Con la llegada del verano, muchas familias se enfrentan al dilema de cómo equilibrar la flexibilidad propia de esta época con la necesidad de mantener ciertas rutinas para sus hijos. Según las psicólogas Silvia Martínez Lomás y Laura Cerdán, es fundamental disfrutar de un verano más libre, pero sin renunciar a los límites que proporcionan seguridad a los niños. Ambas expertas coinciden en que las vacaciones pueden ser diferentes, pero es esencial conservar hábitos que aporten estabilidad emocional.
El impacto de la falta de normas
Martínez Lomás, directora de Crece Bien, señala que durante el año escolar, las familias suelen seguir un horario estricto, lo que puede llevar a una sensación de descontrol al llegar las vacaciones. Asegura que, si bien los niños necesitan libertad, también requieren referencias que les permitan sentirse seguros. La eliminación total de horarios y normas puede generar desregulación, manifestándose en irritabilidad y dificultades para aceptar límites. Por su parte, Cerdán subraya que confundir vacaciones con ausencia de normas es un error común y propone establecer rutinas adaptadas a la temporada.
Rutinas esenciales para el bienestar infantil
Las psicólogas destacan tres hábitos que deben ser preservados durante el verano: el sueño, la alimentación y el uso de pantallas. Martínez Lomás enfatiza que el descanso es primordial, ya que un mal sueño consecutivo puede afectar el comportamiento de los niños. La especialista añade que mantener un ritual previo al sueño, como ducharse y leer un cuento, es clave para proporcionar un entorno predecible que reduzca la ansiedad.
Flexibilidad y límites en la hora de dormir
Cerdán aclara que, aunque se pueden ajustar los horarios de acostarse, es fundamental establecer un límite. Propone la creación de una «hora límite de verano» que sea más flexible, pero constante, para evitar que los niños experimenten un déficit de sueño prolongado. Este enfoque ayuda a prevenir la irritabilidad y las rabietas asociadas con la falta de descanso.
Fomentar la autonomía y la responsabilidad
Aparte del sueño, Cerdán también sugiere que las vacaciones no deben interrumpir las pequeñas responsabilidades que los niños deben asumir, como ayudar en las tareas del hogar. Estas actividades no solo fomentan la autonomía, sino que también contribuyen al desarrollo de hábitos saludables y a la responsabilidad sin comprometer el tiempo de ocio.
Conclusión sobre las rutinas en verano
Ambas especialistas concluyen que las rutinas no son incompatibles con el relax ni la diversión estival. Una estructura flexible permite a los niños disfrutar del verano sin perder el equilibrio emocional. En resumen, los niños no requieren unas vacaciones estrictamente organizadas, sino adultos que estén presentes y les ofrezcan la libertad de jugar y explorar, mientras se mantienen ciertos límites que les brinden seguridad. Las rutinas, incluso en verano, son esenciales para cuidar su bienestar, según informaron diversos medios.



