La escucha consciente como herramienta de comunicación
La experta en comunicación consciente, Sonia Díaz Rois, destaca la importancia de la escucha activa como un recurso fundamental para mejorar el bienestar emocional y la calidad de las interacciones. Según Díaz Rois, interrumpir a alguien no siempre se debe a una falta de educación, sino que a menudo es una respuesta automática que se produce antes de que seamos conscientes de ello. «La mayoría de las personas no interrumpen porque sean maleducadas. Interrumpen porque su cerebro va más rápido que la conversación», señala.
La dificultad de escuchar plenamente
Díaz Rois explica que escuchar de forma efectiva requiere más que simplemente permanecer en silencio. Implica un esfuerzo consciente por frenar el impulso de responder, mantener la atención en el interlocutor y aceptar que puede que aún no tengamos toda la información. Este proceso no solo es un ejercicio de autocontrol, sino un acto de respeto hacia la otra persona que enriquece nuestras relaciones y contribuye a nuestra salud emocional.
Los mecanismos detrás de las interrupciones
La mente humana opera como un motor predictivo, utilizando la información previa para anticipar lo que sucederá a continuación. Aunque esta habilidad es valiosa en muchos aspectos, en el contexto de una conversación puede resultar contraproducente. Díaz Rois, quien también es autora del libro «Y si me enfado, ¿qué?» (VR Europa, 2024), explica que «muchas interrupciones comienzan unos segundos antes de abrir la boca, en el momento en que creemos que ya lo hemos entendido todo». Este fenómeno puede llevar a perder detalles importantes que cambian el significado de lo que se dice.
El valor del silencio
El silencio, a menudo subestimado en la comunicación, puede resultar incómodo, ya que se interpreta como un vacío que necesita ser llenado. Sin embargo, Díaz Rois enfatiza que este silencio es esencial, ya que ofrece el tiempo necesario para organizar ideas y encontrar las palabras adecuadas. «No todos los silencios necesitan ser rescatados», advierte, ya que a veces el silencio también comunica y respetarlo puede enriquecer la conversación.
Cambiar la forma de comunicarnos
Entender por qué interrumpimos no justifica esta acción, sino que permite reconocer el mecanismo detrás de ella para poder modificarlo. Díaz Rois aclara que «escuchar no consiste solo en callarse mientras alguien habla, sino en resistir el impulso de responder antes de tiempo». Quien interrumpe puede creer que está contribuyendo a la conversación, pero la persona interrumpida puede sentir que su mensaje no tiene valor. Por lo tanto, escuchar hasta el final es un acto de respeto y conexión, permitiendo que el interlocutor complete su pensamiento.
Esta reflexión sobre la práctica de la escucha consciente resalta la necesidad de fomentar interacciones más sinceras y profundas en nuestras relaciones cotidianas, un regalo que podemos ofrecer a quienes nos rodean.
Según informó 20minutos, estas ideas son parte de la propuesta de Díaz Rois para mejorar la comunicación en la vida diaria.



