El origen del Sillón del Diablo
Una cinta en el Museo Provincial de Valladolid impide a los visitantes sentarse en una antigua silla del siglo XVI, conocida como el Sillón del Diablo, que ha sido objeto de numerosas leyendas sobre su supuesta maldición. Este mueble, que en su día estuvo colgado en la sacristía de una capilla universitaria, ha sido asociado con la muerte de dos bedeles y la desgracia de dos alumnas que desafiaron su reputación. Sin embargo, una nueva investigación liderada por el filólogo Francisco Javier Sánchez-Verdejo busca arrojar luz sobre la veracidad de estos relatos.
Investigación académica y nuevos hallazgos
Sánchez-Verdejo, profesor de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), junto a su colega María Victoria Arenas, ha revisado las historias que rodean al Sillón del Diablo. Ellos han descubierto que Laureano Candelario Huéscar, un antiguo restaurador del museo que desapareció tras sentarse en la silla, en realidad se mudó a Francia y falleció en 2021, lo que contradice las versiones que lo vinculaban con una maldición. «Todo un personaje, excéntrico, apasionado, atrevido en demasía», detallan los investigadores en su artículo publicado en la revista Clío.
Falta de evidencia sobre las muertes atribuidas
Los investigadores también han señalado que no han encontrado documentación que confirme las muertes de los bedeles supuestamente relacionadas con el sillón, ni sobre Andrés de Proaza, el estudiante de medicina al que se le atribuye haberlo poseído en el siglo XVI. Según se recoge en las ‘Tradiciones Universitarias (Historias y Fantasías)’ de Saturnino Rivera Manescau, Proaza era un estudiante apasionado por la anatomía, cuya obsesión lo llevó a ser objeto de rumores sobre la práctica de magia negra, incluso tras la desaparición de un niño que se encontró en su hogar.
Construcción de la leyenda
Sánchez-Verdejo ha comentado que en archivos universitarios e inquisitoriales no han hallado «ni un solo papel» que mencione a Proaza o su proceso judicial, lo que sugiere que la historia del Sillón del Diablo puede ser más una amplificación legendaria que un relato basado en hechos concretos. A su juicio, es posible que la leyenda haya nacido de una base real que ha sido exagerada con el tiempo. Los relatos sobre Proaza han evolucionado, añadiendo detalles como su origen judío o morisco, así como su supuesta ejecución en la hoguera.
Reflexiones sobre la historia y su significado
El objetivo de la investigación no es validar la figura histórica de Proaza, sino demostrar cómo las leyendas se construyen a partir de hechos reales y sirven como advertencias morales sobre la transgresión de límites éticos en la búsqueda del conocimiento. Esta perspectiva interdisciplinar, que abarca historia, folklore y estudios culturales, ha sido una fuente de interés para los investigadores, quienes concluyen que el Sillón del Diablo es un símbolo cargado de significado cultural que refleja las ansiedades colectivas de la sociedad.
Según informó ABC, esta investigación abre un nuevo camino para entender cómo las leyendas pueden distorsionar la realidad y cómo los objetos, como este sillón, pueden adquirir un significado más profundo en la cultura.



