Decisión de la CNMC a favor de Iryo
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha dictado una resolución que permite a Iryo, el operador ferroviario italo-español, acceder a las instalaciones de Renfe Mantenimiento situadas en La Sagra para llevar a cabo el mantenimiento pesado de sus trenes. Esta decisión se produce tras una denuncia presentada por Iryo en febrero, en la que se alegaba que Renfe había negado el acceso a sus talleres.
Contexto de la denuncia y resolución
En su resolución, la CNMC determinó que Renfe había ofrecido servicios de mantenimiento pesado al mercado y, a pesar de haber negociado durante más de 18 meses los términos de acceso a sus talleres, se comunicó a Iryo, solo dos semanas antes del inicio de operaciones, que no se prestarían esos servicios. La CNMC argumentó que esta decisión se había tomado «sin justificación objetiva suficiente» y sin seguir los procedimientos adecuados para coordinar solicitudes incompatibles.
Obligaciones de Renfe Mantenimiento
El regulador subrayó que la normativa exige a los proveedores de servicios de mantenimiento pesado ofrecer sus servicios de manera transparente y no discriminatoria a todos los operadores del mercado. En caso de solicitudes incompatibles, se debe intentar acomodarlas mediante negociaciones y maximizar la capacidad disponible en los talleres. Solo en última instancia, se pueden aplicar criterios de priorización objetivos.
Impacto en Iryo y requerimiento de la CNMC
La CNMC advirtió que la falta de acceso a los talleres podría resultar en la inmovilización de los trenes de Iryo, lo que afectaría su capacidad para cumplir con los compromisos de reserva de capacidad con el gestor de infraestructuras y, en consecuencia, la diversidad de servicios de transporte disponibles para los usuarios. Por lo tanto, se ha solicitado a Renfe Mantenimiento que garantice el acceso de los trenes de Iryo al taller de La Sagra para operaciones específicas, como el desmontaje y montaje de bogies.
Reacción de Renfe
Ante esta decisión, Renfe ha expresado su intención de recurrir la resolución de la CNMC. La compañía ha señalado que está evaluando en detalle la fundamentación jurídica, técnica y operativa de la resolución, con el fin de determinar las acciones a seguir. Renfe ha destacado que su postura de no permitir el acceso a sus talleres a operadores externos se basa en la necesidad de mantener un margen adecuado para el cuidado de su propia flota.
Renfe también ha afirmado que la discusión central no es solo el acceso a una instalación específica, sino el modelo de desarrollo industrial que debe acompañar la liberalización del sector ferroviario. La empresa insiste en que el crecimiento del mercado debe ir acompañado de nuevas inversiones por parte de todos los operadores, en lugar de depender de capacidades ya comprometidas para su propia operación.
Según informó el medio, la CNMC ha decidido no atender la solicitud de Iryo de acceder a las instalaciones de Renfe para llevar a cabo todas las operaciones asociadas a la intervención «R2» de sus trenes, ya que esta opción no formaba parte de la oferta de Renfe Mantenimiento.



