La Comisión Europea ha iniciado este martes una investigación exhaustiva para determinar si la indemnización de 23,5 millones de euros, ordenada por un tribunal arbitral a favor de la empresa japonesa JGC Holdings, representa una ayuda de Estado que infringe las normativas de la Unión Europea. Este pago se relaciona con los cambios en el régimen de apoyo a las energías renovables en España.
Contexto de la Indemnización
Bruselas ha señalado que tanto el laudo arbitral que dictó la indemnización como el pago en sí podrían ser considerados como una ayuda de Estado. Según la Comisión, esta situación podría otorgar a JGC Holdings una ventaja económica derivada de un régimen de apoyo a las energías renovables que no fue notificado previamente al Ejecutivo comunitario para su aprobación.
La controversia se origina en una reforma aprobada por el Gobierno español en 2013, que alteró las condiciones del sistema de apoyo vigente desde 2007, extendiendo los cambios a instalaciones que ya estaban recibiendo estas subvenciones. En reacción a las nuevas condiciones, JGC Holdings, que tiene inversiones en el sector renovable en España, recurrió al arbitraje bajo el Tratado sobre la Carta de la Energía, argumentando que las modificaciones habían afectado negativamente sus intereses económicos.
Decisión del Tribunal Arbitral
En 2021, un tribunal arbitral determinó que España había incumplido el Tratado mencionado y le ordenó pagar una indemnización de 23,5 millones de euros, junto con intereses y costas. Posteriormente, los derechos relacionados con este laudo fueron transferidos al fondo estadounidense Blasket Renewables Investment, que ha buscado ejecutar la indemnización en varios países, incluyendo Países Bajos, Estados Unidos y Bélgica. Según la Comisión, España ya ha realizado el pago correspondiente a este fondo.
Implicaciones de la Investigación
La Comisión Europea ha expresado que la indemnización podría infringir el reparto de competencias estipulado en los Tratados de la UE. Esto se debe a que el tribunal arbitral, al emitir su fallo, podría haber suplantado el análisis que debe llevar a cabo exclusivamente la Comisión en relación con la compatibilidad de ayudas de Estado con el mercado interno europeo.
Además, Bruselas cuestiona si la compensación cumple con los requisitos necesarios según la normativa comunitaria para la autorización de ayudas públicas a proyectos de energías renovables. La investigación se centrará en evaluar si este apoyo era realmente necesario, si tenía un efecto incentivador y si es proporcionado, así como si otorga a JGC Holdings una ventaja que podría distorsionar la competencia, dado que la compañía ya se beneficiaba del régimen de ayudas establecido en 2013.
Con la apertura de esta investigación, España y otras partes interesadas tendrán la oportunidad de presentar sus alegaciones antes de que la Comisión tome una decisión final sobre la compatibilidad de la medida con las normativas de ayudas de Estado de la Unión Europea.



