Ejercicio militar ‘Panamax’ en Panamá
Entre el 3 y el 13 de agosto, Panamá fue escenario de una serie de actividades militares que no se habían visto en el país en casi dos décadas. Durante este periodo, las tropas estadounidenses, junto con fuerzas de 17 naciones, llevaron a cabo el ejercicio multinacional ‘Panamax’, diseñado para fortalecer la defensa del Canal de Panamá ante posibles amenazas. Este evento, que se celebra cada dos años desde 2003, hizo su regreso a Panamá después de más de una década de simulaciones realizadas desde bases en Texas y Florida.
Participación de fuerzas internacionales
Más de 1.700 efectivos, principalmente estadounidenses, participaron en este ejercicio que incluyó operaciones de combate y tácticas especiales a lo largo del país. Pete Hegseth, secretario de Defensa, comentó sobre la importancia del canal como un «punto estratégico clave», subrayando la colaboración entre Estados Unidos y Panamá en el despliegue militar.
Intereses de Estados Unidos en la región
Desde la reelección de Donald Trump, Estados Unidos ha mostrado un renovado interés en América Latina, llevando a cabo acciones militares en Venezuela y presionando al régimen cubano. La administración también ha expresado preocupaciones sobre la influencia de China en la región, especialmente en relación con el Canal de Panamá, que considera vital para su seguridad nacional. Hegseth enfatizó que asegurar el acceso sin restricciones al canal es una de las prioridades del Comando Sur de Estados Unidos.
Historias del pasado militar y la nueva escuela de entrenamiento
El ejercicio ‘Panamax’ se llevó a cabo en Fort Sherman, una de las instalaciones de entrenamiento conjuntas entre Estados Unidos y Panamá. Esta base, cerrada en 1999 tras la firma del Tratado de Neutralidad del Canal, ha reabierto en una nueva forma, aunque el gobierno panameño sostiene que no se trata de una base militar extranjera. Sin embargo, algunos políticos de la oposición describen esta reapertura como una «invasión camuflada».
Reforzamiento de las fuerzas panameñas
A pesar de que la Constitución panameña prohíbe un ejército permanente, el presidente José Raúl Mulino ha fortalecido las fuerzas de seguridad del país, incluyendo la compra de aviones de combate y drones de vigilancia. Estados Unidos ha contribuido con tecnología y equipamiento por un valor superior a 174 millones de dólares, según declaraciones de Mulino. Además, recientemente se estableció un nuevo mando conjunto para la defensa del canal y su área circundante.
Colaboración regional contra el narcotráfico
‘Panamax’ también brindó una plataforma para que países de América Latina se unieran en la lucha contra el narcotráfico. Hegseth afirmó que Colombia, Honduras y Guatemala han pactado permitir operaciones militares conjuntas de Estados Unidos en sus territorios, aunque el gobierno guatemalteco ha negado haber dado su consentimiento. En este contexto, Panamá ha reforzado sus controles fronterizos para evitar el ingreso de delincuentes desde Colombia.
Perspectivas sobre la seguridad del canal
Mientras Panamá se enfrenta a los desafíos del narcotráfico, Estados Unidos mantiene que la mayor amenaza para el Canal de Panamá proviene de la influencia china. Según los funcionarios estadounidenses, la presencia china en infraestructuras críticas puede comprometer la seguridad del canal, lo que ha llevado a presionar a Panamá para que expulse a operadores chinos de sus puertos. El embajador estadounidense en Panamá, Kevin Cabrera, destacó la importancia del canal al afirmar que es «probablemente la infraestructura más importante del hemisferio occidental».
Según informó [medios], la situación en la región continúa siendo objeto de atención internacional, a medida que se desarrollan nuevas dinámicas de seguridad y colaboración militar.



