Una campaña para la gratuidad de la televisión en hospitales
La situación de pacientes hospitalizados durante largos períodos de tiempo se complica aún más por la necesidad de pagar por el acceso a la televisión en sus habitaciones. Rosita Rochina, una paciente de 95 años de Valencia, ha lanzado una campaña que aboga por la eliminación de estos costos en todos los hospitales públicos de España. Su experiencia en un centro de rehabilitación en Madrid, donde se encuentra ingresada desde el 8 de abril debido a complicaciones de salud, la ha llevado a visibilizar las dificultades que enfrentan aquellos que requieren estancias prolongadas en el sistema sanitario público.
Costos inasumibles para los pacientes
El acceso a la televisión puede suponer un gasto significativo para los enfermos, especialmente cuando la estancia se extiende por meses. En el caso de Rochina, la tarifa asciende a 25 euros semanales, una carga económica considerable para una pensionista con ingresos limitados. “Que la tele te haga compañía no debería depender de si puedes pagarla o no”, afirma Rochina, quien busca que esta necesidad básica sea cubierta sin coste.
Alternativas insuficientes y conflictos en salas comunes
A pesar de que algunos centros cuentan con salas comunes donde la televisión está disponible sin coste, Rochina señala que esta solución no es efectiva. La posibilidad de que varios pacientes discutan sobre qué canal ver genera tensiones. “No es lo mismo. Porque hay problemas, uno quiere un canal, otro quiere otro diferente… y, claro, acaban discutiendo”, explica, refiriéndose a la falta de alternativas adecuadas.
Un movimiento que crece rápidamente
La idea de crear una petición en Change.org surgió en el propio hospital, donde amigos de Rochina decidieron canalizar su malestar en una demanda colectiva. La respuesta ha sido abrumadora, alcanzando más de 60.000 firmas en poco tiempo. “Me ha sorprendido mucho el resultado, me quedé de piedra”, comenta sobre el apoyo recibido desde diversas partes del país. La iniciativa también ha tenido un impacto inmediato en su entorno hospitalario, donde ha sido reconocida por otros pacientes y trabajadores.
Un precedente inspirador
La campaña de Rochina se inspira en la experiencia de Lola Martín, quien en julio promovió una petición similar para que su padre, hospitalizado tras un ictus, pudiera ver la final de la Copa del Mundo. Esta movilización tuvo éxito y llevó a la Comunidad de Madrid a permitir el uso gratuito de televisores durante ese evento. Martín enfatizó que esta medida debe ser permanente y no limitarse a ocasiones específicas.
Llamado a la acción y crítica a la gestión sanitaria
Rochina anima a la ciudadanía a seguir luchando por mejoras en los servicios públicos y critica la falta de atención de las autoridades sanitarias respecto a este problema. “Los políticos me tienen hasta el gorro”, expresa con firmeza, señalando que la desigualdad en el acceso a la televisión varía según la comunidad autónoma. Mientras en lugares como la Comunitat Valenciana la televisión es gratuita en todos los hospitales públicos, en Madrid muchos pacientes aún deben pagar.
Más allá de lo económico
La demanda de Rochina no solo se centra en el aspecto económico, sino que también aborda la necesidad humana de entretenimiento y conexión durante estancias prolongadas en el hospital. Para aquellos que pasan meses ingresados, acceder a programas de televisión es una forma crucial de sobrellevar la experiencia. Algunos hospitales en Madrid, como el Fundación Jiménez Díaz, ya ofrecen soluciones sin coste, pero la situación sigue siendo desigual en otros centros.
La campaña de Rochina está marcando un punto de inflexión en la discusión sobre el acceso a servicios básicos en hospitales, con el objetivo de garantizar que todos los pacientes tengan derecho a un entretenimiento que les ayude a sobrellevar su estancia.
Según informó ABC, la situación actual resalta la necesidad urgente de revisar las políticas sanitarias en relación con el acceso a la televisión en los hospitales públicos.



