Detenciones y agresiones durante la final del Mundial
La Policía Nacional ha llevado a cabo dos detenciones en Guecho y Muskiz, Vizcaya, en relación con las agresiones sufridas por aficionados que apoyaban a la selección española durante la final del Mundial 2026. La investigación continúa para identificar a todos los responsables de estos ataques, que ocurrieron en un contexto de creciente violencia contra seguidores de La Roja en el País Vasco.
Reacciones del Gobierno Vasco
El consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Bingen Zupiria, ha calificado de «inaceptable» la situación vivida en Bilbao, donde se produjeron persecuciones y agresiones a plena luz del día, en medio de una notable escasez de presencia policial. Esta serie de incidentes es considerada el resultado de una campaña de hostigamiento promovida por el nacionalismo vasco radical, que se intensificó semanas antes del partido contra Argentina.
Campañas de desprestigio y vandalismo
La campaña en contra de la selección española fue respaldada por los partidos PNV y Bildu. Ambas formaciones políticas participaron en una protesta junto a grupos que han sido identificados como responsables de la violencia cinco días antes de la final. Desde el inicio del torneo, se produjeron actos de vandalismo, como el ataque a tiendas que vendían camisetas de la selección española, perpetrados por Ernai, el colectivo juvenil de EH Bildu.
Violencia en el contexto de celebraciones deportivas
Los episodios de violencia no se limitaron a la final del Mundial. En las celebraciones de la selección antes de la misma, se registraron agresiones en Vitoria, donde un aficionado fue atacado por radicales. Las autoridades locales, la Ertzaintza, iniciaron investigaciones en estos casos, aunque la respuesta policial fue criticada por su tardanza. En las semanas previas, se observó un aumento en las acciones de grupos organizados que intentaban silenciar las celebraciones de los aficionados españoles, como apagando televisores en bares.
Protestas y apoyo a las selecciones vascas
En medio de estos incidentes, la plataforma ‘Zazpi Baiez’ organizó manifestaciones en favor de la selección vasca, argumentando que la simbología de la selección española es un símbolo de opresión. Aitor Esteban, del PNV, y Arnaldo Otegi, de EH Bildu, han expresado públicamente su apoyo a estas iniciativas, lo que ha generado un clima polarizado en la región.
Desarrollo del evento y respuesta policial
La tensión alcanzó su punto máximo el 17 de julio, día de la final, cuando se debatió sobre la instalación de una pantalla gigante en Bilbao para seguir el partido. A pesar de las advertencias sobre el clima hostil, el dispositivo de seguridad no fue reforzado de manera adecuada, lo que llevó a incidentes de violencia antes y durante el evento. La falta de medidas preventivas ha sido objeto de críticas por parte de varios sectores, que exigieron una respuesta más contundente ante la escalada de agresiones.
Según informó ABC, los enfrentamientos y la falta de control policial han puesto de manifiesto la creciente tensión entre el nacionalismo vasco y el apoyo a la selección española, un conflicto que se ha intensificado en los últimos meses en el contexto de eventos deportivos.



